ENTREVISTA AL LIC. RICARDO GARCÍA VILLALOBOS GÁLVEZ .- MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO

ENTREVISTA AL LIC. RICARDO GARCÍA VILLALOBOS GÁLVEZ .- MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPERIOR AGRARIO

¡LO AGRARIO ES LA HISTORIA DE MÉXICO!

Ricardo García Villalobos Gálvez y Gerardo Viloria Varela

Ricardo García Villalobos Gálvez y Gerardo Viloria Varela

A diez años de distancia, tenemos 49 tribunales en la República  En el universo histórico del Tribunal, hemos resuelto cerca de 280 mil asuntos La aportación más grande de la justicia agraria en los últimos 10 años, es la creación de la paz y la tranquilidad en el campo mexicano En este Tribunal no hay recomendaciones Lo agrario es la historia de México Mantenemos celosa autonomía del Tribunal Aún no hay el sentimiento de seguridad jurídica en el campo México no se puede dar el lujo de tener un centímetro de tierra ocioso El agua es el elemento más codiciado El barril de agua, más caro que el de petróleo El campo se quedó viejo porque se quedó sin jóvenes.

En un despacho amplio, de ambiente gratificante, rodeado simbolismos de la historia de México, tanto prehispánicos como revolucionarios, el Magistrado Presidente del Tribunal Superior Agrario, licenciado Ricardo García Villalobos Gálvez, personaje inédito, con un excepcional conocimiento de la justicia agraria y de las epopeyas nacionales, con una mentalidad de ajedrecista, el pasado día 3 de octubre de 2002, concedió amplia entrevista a “Imagen Política de México y del Mundo”, a través de su Presidente Corporativo, licenciado Gerardo Viloria Varela.

García Villalobos hizo un ejercicio de visualización de la justicia agraria en México y describió así, los retos futuros.

Este Tribunal se fundó a partir de la Reforma Constitucional del 6 de enero de 1992 y realmente empezamos el funcionamiento integral del Tribunal, hasta el mes de julio del propio año. Obviamente que había que establecer la sede de los Tribunales Unitarios, que en un principio fueron 34 tribunales. No teníamos edificio propio para el Tribunal Superior, hubo que conseguir el edificio correspondiente y, ya para el día 15 de julio del 92, empezó a funcionar el Primer Tribunal Unitario que fue el Tribunal Octavo, en esta misma sede del Tribunal Superior y, paulatinamente, empezaron a entrar en funcionamiento los otros 34 tribunales.

A diez años de distancia, tenemos 49 tribunales en la República, porque la necesidad de cubrir el territorio nacional así lo impuso; sin embargo, hemos hecho una propuesta -desde el año pasado- al Poder Legislativo, para que autorice el presupuesto y crear cinco Tribunales más, que son indispensables porque algunos que tienen subsede, tienen tanta carga de trabajo, que prácticamente ya son Tribunales autónomos.

Para llegar a cubrir el espectro integral es necesario tener más Tribunales, pongo un ejemplo: en el caso de Quintana Roo, por aspectos naturales, se debería tener la sede del Tribunal en Chetumal; sin embargo, en este momento la carga de trabajo intensa, está al norte de la Península, en toda la zona del Carmen, que es donde ha tenido mayor desarrollo y va sobre giros y comunidades; en esto, habrá que poner mucha atención porque se trata de asuntos delicados que empiezan a crear ya actos de controversia, advierte el Magistrado Presidente.

Continúa diciendo, lo mismo nos pasa en el caso de Yucatán-Campeche. Mérida tiene como alterna Campeche; sin embargo, la importancia de Campeche, ya superó la importancia de Mérida, entonces tendríamos que hacer una recomposición.

NORMALMENTE PENSAMOS QUE EN NUESTRO PAÍS YA NO HAY TIERRAS QUE REPARTIR, ENTONCES ¿CUÁL PODRÍA SER LA REALIDAD, ES DECIR, EL POR QUÉ DE ESTE TRIBUNAL? 

Ricardo García Villalobos, responde enfático. La pregunta es clave, fíjese que, en el caso del Tribunal Agrario Mexicano, se ha asociado la justicia agraria en México, con el tema del reparto agrario; con la Revolución, la primera Revolución; y, la reforma agraria.

Reparto agrario, igual a justicia agraria; sin embargo, en ningún otro país del mundo, en ninguno, hay esa asociación entre justicia agraria, reforma agraria y proceso revolucionario. No hay, es el único caso que yo conozco. El que más se parece, al nuestro, tal vez, sea Bolivia; un poco Perú, pero en ninguna parte del mundo hay esa ecuación.

AQUÍ, NOS QUEDA LA CONFUSIÓN, Y SE DICE BUENO, “SI YA NO VA HABER REPARTO AGRARIO, PUES PARA QUE HAY TRIBUNALES AGRARIOS, ¿NO?”. 

García Villalobos hace una pausa y dice. La carga de trabajo en los Tribunales Agrarios es constante y permanente. Resolvemos un total genérico -estoy hablando de números gruesos- de aproximadamente 26 mil expedientes anuales. En el universo histórico del Tribunal, hemos resuelto cerca de 280 mil asuntos, porque resolvimos lo que se llama el rezago que nos llegó de la Secretaría de la Reforma Agraria, más la competencia ordinaria.

De lo ordinario, significa 26 mil juicios cada año, en promedio, reafirma.

Durante este tiempo de existencia, ¿cuáles considera que son las acciones más importantes que puedan reflejar con claridad, el trabajo de este Tribunal, así como los Tribunales Unitarios?

El Magistrado Presidente no duda y menciona. Yo diría que la aportación más grande de la justicia agraria en los últimos 10 años, es la creación de la paz y la tranquilidad en el campo mexicano.

Paulatinamente, vimos evolucionar el proceso del tema de justicia agraria en México. De aquellos viejos conflictos campesinos, de enfrentamientos entre los grupos de ejidatarios con propietarios, o ejidatarios con comuneros, de ellos mismos entre sí, y que de darles dinero, a final del tiempo, sus controversias en una arena de carácter tranquilo de mayor ilustración como es precisamente la justicia agraria, el Tribunal Agrario.

A esto hay que añadir el hecho de que se constituyó al mismo tiempo que el Tribunal, la Procuraduría Agraria como órgano de defensa de los campesinos menos equipados, tanto en recursos económicos e ilustraciones, etcétera, y que la Procuraduría Agraria ha tenido un importantísimo papel, porque, actualmente todas las partes cuando se ven en un juicio, deben estar representadas. Los particulares por abogados o particulares, si así lo quieren, pero los campesinos cuando no tienen una asesoría van asesorados por la Procuraduría; esto les han dado un clima de confianza, en que realmente pueden dirimir las controversias en el seno de una institución y no, en el lugar de los hechos.

Convencido, Ricardo García Villalobos, dice. Creó que la paz y la tranquilidad han sido muy importantes, hasta hace dos meses y medio, cuando surgió el tema de Atanco. Creó que ustedes llegaron en el momento en que teníamos aquí abajo, un núcleo campesino del estado de México, muy belicoso, que defendía la tierra con un eslogan, de que… “el machete y las armas”; pero en realidad lo de Atanco fue una mala señal, que seguramente con el tiempo va a tener que irse diluyendo, porque no fue tan así como se planteó, sino que los tiempos lo hicieron más grande; pero si dio un ejemplo en la República, porque muchos campesinos ahora dicen “bueno, si no me quieren hacer caso, también tenemos cuchillos y tenemos también machetes”; esto, obviamente es lo menos deseable. Ojalá sigamos trabajando como hasta ahora.

¿SI EL CAMPESINO NO TIENE CONOCIMIENTO SUFICIENTE DE LA LEY Y MUCHO MENOS DE LAS INSTITUCIONES A LAS QUE PODRÍA ACUDIR PARA OBTENER JUSTICIA, NOS DICE QUE, GRACIAS A ESTE TRIBUNAL TENEMOS PAZ, ¿QUÉ ACCIONES REALIZA EL TRIBUNAL Y LOS TRIBUNALES UNITARIOS PARA QUE SE CONOZCAN LA EXISTENCIA DE LOS MISMOS? 

Responde. Tenemos una serie de acciones de difusión, hemos muchos convenios básicamente con las Instituciones que tiene que ver con la justicia a la clase más desposeída del campo mexicano, que es la clase indígena, virtualmente, las comunidades indígenas. Para ese motivo, celebramos un convenio con el Indigenista que tiene un sistema de radio en toda la República, básicamente en las comunidades indígenas, donde en las lenguas autóctonas de las comunidades, transmite periódicamente los mensajes que les hemos ido dados en lenguas aborígenes. Pero además, nos han ayudado, dando a conocer a las comunidades, qué días y a qué horas tienen las audiencias para que puedan ellos asistir y que obviamente los provean de traductores para que haya una ilustración muy clara y muy precisa del litigio agrario.

Cuando me tocó trabajar en la Procuraduría de la República – donde tuve mi primera experiencia con el tema del indigenismo, ya en el campo de los hechos-, me encontré, porque me tocaba la zona del sureste, junto con el ahora magistrado Porte Petito, quien era el subprocurador, yo era coordinador de Zonas Especiales, de que muchos indígenas que estaban en la cárcel, por tala de árboles, por tráfico de especies, por tráfico de drogas; estaban porque, al escribirse la averiguación previa, no sabían claramente hasta dónde estaban llegando sus declaraciones, porque no entendían claramente el idioma castellano y, además los traductores que llegaban, a veces eran de la propia comunidad, pero tampoco eran expertos en la traducción; por lo tanto, muchos estaban en la cárcel porque no sabían a qué se estaban enfrentando, ni tenían la respuesta clara y precisa.

Esto ya lo estamos evitando -en el tema de la justicia agraria-, porque la asesoría de traducción no solamente es de las propias comunidades y las organizaciones de ellos, sino que lo hacemos a través del Indigenista, explica.

Entonces, hemos hecho todo un esfuerzo con los Gobiernos de los estados para que se sepa, se conozca, lo que es la justicia agraria, en primer lugar; y, luego ubicaciones, acciones y todo aquello que corresponde al tema agrario.

Quiero decirle que la justicia agraria es la única justicia en el campo mexicano que tiene itinerantica. El Tribunal, tiene la obligación de trasladarse a los lugares donde los conflictos están generados; sobre todo, cuando se trata de comunidades alejadas. Es más fácil trasladar a tres o cuatro elementos del Tribunal; va el Magistrado, va el Secretario de Acuerdos y va, seguramente, personal secretarial; ellos se trasladan al lugar, ahí desahogan las audiencias, ahí comparecen todos los que tienen que ver con el juicio y solamente se reserva para el Tribunal -ya sucede- el dictado de la sentencia, agrega.

Ricardo García Villalobos Gálvez

Ricardo García Villalobos Gálvez

Sería muy peligroso que la dictaran ahí porque pudieran retenerlos; ya ve que ahora están muy duros otra vez los secuestros de funcionarios, y bueno, pues sería muy lamentable que a un juez, a un Magistrado agrario lo tuvieran retenido para dictar la sentencia. Entonces hacen todo el procedimiento allá, menos dictar la sentencia. La sentencia si se dicta en el Tribunal, pero acercamos la justicia a los grupos campesinos, y eso se hace por ley. No es por razones de los señores magistrados, están obligados por ley que ¿????? Y aquí vigilar absolutamente, a dónde van, qué juicios van a tratar, cuál va a ser el resultado de las itineranticas; eso nos ha dado un gran resultado.

AHORA QUE HEMOS LLEGADO A ESTA SEDE DEL TRIBUNAL SUPERIOR, VIMOS UN VEHÍCULO CON UNAS MANTAS Y MANIFESTANTES QUE ACUSABAN A UN MAGISTRADO DE CORRUPCIÓN, ¿QUÉ TAN ALTA ES LA CORRUPCIÓN AQUÍ Y QUÉ HACEN PARA COMBATIRLA?

Muy seguro de su institución, comenta. Mire, yo quiero decirle que no hemos descubierto un sólo caso de corrupción en los magistrados. Vamos, yo diría que no hemos podido nunca llegar a comprobar el caso de corrupción de un sólo elemento en cuanto al funcionamiento jurisdiccional del Tribunal. El Tribunal Superior Agrario tiene un órgano de Contraloría Interna que no tiene que ver con nada SECODAM, sino que es un órgano interno de control, porque somos un Tribunal dotado de plena autonomía y jurisdicción; entonces, cuando hay una acusación como ésta -que usted me mencionaba- y la sustentan los acusantes, se abre inmediatamente un procedimiento en la Contraloría. Se establece toda la indagatoria correspondiente, hasta que lleguemos a la absoluta convicción, que sí, hay razón para la acusación o no.

Enfatiza. Le repito, hemos instalado muchos procedimientos, porque de repente nos llegan algunos escritos, algunas cuestiones, pero nunca se ha llegado a la comprobación de que uno de ellos sea real.

Quiero decirle que hemos tenido algunos asuntos en donde sí ha habido problemas con personal administrativo, que a veces han dispuesto irregularmente de un fondo o de un recurso o de un vehículo: también nos encontramos que un responsable -en un Tribunal- averió una de las fotocopiadoras, en las cuales él mismo fotocopiaba y, bueno, el dinero no aparecía y según él había utilizado para pagar otras cosas. Estas son esas cuestiones menudas que ya no existen. Además, el Tribunal ha cuidado mucho, de que no haya un contacto directo entre los litigantes y el propio órgano jurisdiccional.

Ricardo García Villalobos, encuentra razones para aclarar. Mire, casi en todos los Tribunales, los actuarios son llevados por los litigantes a realizar las diligencias, y ese es el momento en donde viene de repente alguna cuestión medio rara, más allá de lo normal, aquí los actuarios -desde el inicio de este Tribunal- tienen vehículo propio, para que no haya pretexto, de que los tenga que llevar una de las partes en litigio, es decir, se trasladan en sus propios vehículos igual que todo el personal y, procuramos que el Magistrado siempre debe estar presenciando las audiencias, es obligación de ley, y la audiencia se recibe abierta, o sea, no hay puerta cerrada para recibir a los otros litigantes, claro, los límites de la corrupción son insospechables, pero hemos sido muy cuidadosos de que todo esto sea muy bien atendido y además, hemos procurado que los sueldos de los Magistrados y del personal jurisdiccional, sean correspondientes a la gran responsabilidad que tienen. Hoy, ya hoy, ya nos estamos quedando un poquito en el rezago, pero originalmente estábamos igual que el Poder Judicial Federal y esto, ya lo platicamos con la Secretaría de Hacienda, para re nivelar, porque si les pagamos mal, entonces generamos una tentación, dice convencido.

¿HAY ROTACIÓN DE MAGISTRADOS? 

Sí claro. Es muy raro que dejemos a un Magistrado en una sola plaza por más de dos o tres años; regularmente, ellos al entrar aquí -y todo el personal jurisdiccional-, firman un contrato donde están a disposición de las necesidades de servicio, no porque haya Magistrados que debemos estarlos cambiando, por un porque sí, no. Por dos razones los cambiamos; primero, porque la variedad agraria en México, es diferente, en tres campos distintos geográficos, la del norte es muy distinta a la del centro, la del Centro es muy distinta a la del sur, haga de cuenta son tres países agrarios.

Al norte son problemas de agroindustria, de temas de contratos; producción en muy alta densidad, en altos índices; de ganadería muy intensiva. Al centro, son los problemas de los viejos ejidos que eran las antiguas haciendas; el tema es interparcelas, problemas de litigios por sucesión; otro tipo de problemas. Y al sur -tenemos por último- el indigenismo. Es decir, los problemas del sur-sureste, digamos Chiapas, Oaxaca, Guerrero, parte de Michoacán, la zona sur de Veracruz, Yucatán, toda la península completa donde están Quintana Roo, Campeche, el tema es totalmente diferente. Por lo tanto, nuestros Magistrados tienen que saber de toda la temática agrícola. Así pues, van transitando por toda la República y van tomando toda una imagen integral de lo que es el tema agrario en México, es una de las razones.

Y la segunda, porque al cabo del tiempo o se crean ciertos, yo no digo que compromisos, pero sí, ciertos conocimientos de gente, -llamemos personalizadas-, y que puedan generar la sospecha, o bien, porque llega a darse el funcionamiento mecánico del Tribunal. Para nosotros, afirma García Villalobos, el Magistrado tiene que tener la emoción social y si lo dejamos mucho tiempo en una misma área, al rato ya en lugar de que funcione bien, ya no requiere del esfuerzo del Magistrado, por lo tanto, utilizamos la rotación como un principio para que se cumplan esas aspiraciones nuestras.

¿EXISTE LA ACTUALIZACIÓN JUDICIAL EN EL TRIBUNAL?

El Magistrado Presidente, emocionado y risueño dice. Claro, mire, tenemos un curso de capacitación permanente. En el Tribunal Superior Agrario, nadie entra por recomendaciones, se entra por recomendación solamente para que se concurse; quien quiera recomendar a un amigo, pues que bueno, porque lo vamos a inscribir en la lista del concurso, y todos los puestos se concursan: desde el Actuario, jefe de Unidad Jurídica, jefe de Unidad de Control de Procesos, después sigue Inspectores Juristas, secretarios de Acuerdos y Magistrados ya no, porque esos los propone el Ejecutivo. Pero, por fortuna, después de mucha batalla, el Ejecutivo entendió que la propuesta debe ser de los integrantes del propio Tribunal, porque es muy difícil preparar a un Magistrado para que sea Magistrado agrario.

Yo no era agrarista hace 10 años, mi rama fundamental es el Derecho Mercantil -académicamente-, y lo demás, la administración pública. Me dedicaba a otro tipo de cosas, pero al cabo de diez años, yo ya me metí en el campo de lo agrario y, vaya que cuesta trabajo; entonces, hay que entenderlo, es todo un proceso histórico, advierte García Villalobos, lo agrario es la Historia de México y hay que saber historia de México para poder ser un buen Magistrado agrario.

Por otra parte, señala. No podemos andar improvisando, aunque sean muy buenos abogados, a que lleguen de plano al campo de lo agrario y lo entiendan. “Es derecho social puro”; es, otra cosa totalmente distinta.

¿EXISTE INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS ENTRE LAS DIVERSAS DEPENDENCIAS DEL SECTOR AGRARIO, Y DE CRITERIOS LEGALES ENTRE INSTITUCIONES PARA LA IMPARTICIÓN DE LA JUSTICIA AGRARIA? 

García Villalobos, enfático señala. Quiero decirle que mantenemos celosamente la autonomía del Tribunal, porque casi todos los actores del sector agrario, son de alguna manera clientes nuestros. A veces la Secretaría de la Reforma Agraria es demandada, a veces Agricultura, a veces la propia Procuraduría tiene que ver alguna cuestión el Registro Agrario Nacional es nuestro cliente favorito y, no podemos estar en una relación, digamos, de mantenernos un estricto contacto, porque dar lugar a una interpretación inadecuada; sin embargo, contra el criterio jurídico sí. Tenemos una “mesa jurídica” por llamarla de alguna forma que encabeza la Magistrada supernumeraria de este Pleno, que es la Magistrada López Almaráz; y por parte de la Secretaría, la subsecretaría que es Verguer. Ellos afinan criterios jurídicos, pero no para otra cosa, sino para tratar de solventar asuntos que la propia Secretaría tiene como litigios en el Tribunal; igualmente, lo hacemos con la Procuraduría Agraria porque la Procuraduría Agraria litiga en los Tribunales, entonces a veces también ellos tienen que saber cuál es la jurisprudencia de nuestros Tribunales y bien, cuales son los criterios que sustentamos de acuerdo a cierto tipo de asuntos recurrentes, verbigracia el caso PROCEDE.

Ahora que viene la regulación del PROCEDE, nos ha creado muchos problemas que no teníamos, porque llega PROCEDE, parcela y le dice a la gente, “esta es tu parcela”, aunque la gente hubiera tenido otro espacio distinto; entonces la gente dice “no, esa no era mi parcela, mi parcela llegaba hasta acá”, y hay que solucionar los litigios.

PROCEDE nos nutre de muchos asuntos, sobre todo, de problemas interparcelarios y, claro, debemos estar en contacto con ellos; pero insisto, mantenemos con mucho celo la autonomía del Tribunal.

EN PROMEDIO ¿QUÉ TANTO TIEMPO LLEVA RESOLVER UN ASUNTO AQUÍ EN EL TRIBUNAL?

Bueno, la media -ahorita- de un juicio agrario, de los ordinarios juicios agrarios, es de siete meses, plazo que hemos considerado muy amplio todavía. En la justicia agraria estamos aspirando a bajarla a cinco meses en promedio, hay asuntos muy rápidos. Hay asuntos que se resuelven en la primera audiencia, ahí se puede inclusive hasta pronunciar sentencia o veces las partes pueden llegar a un advenimiento.

Pero hay unos que por su naturaleza son muy largos, tenemos toda la temática de bienes comunales, que son los litigios que tienen a veces 70 años de estar en trámite. Hay documentos que vienen de la época colonial de 1600-1700, por lo que hay que mandar a hacer pruebas paleográficas, en fin, depende de la naturaleza del juicio.

Otros, prosigue García Villalobos, tienen una implicación social muy grave; por ejemplo, los conflictos de límites. Antiguamente se medía, con unos teodolitos, ahí medio rudimentarios, y a veces, tirar la línea implicaba cambiar un ángulo y el ángulo cambiaba en un grado; pero, en un grado significaba muchas hectáreas en un campo. Ahora tenemos teodolitos de otra precisión: satelital. Entonces cuando remedimos, pues ya no corresponden las mediciones, y esos casos se apellidan “muerte”. En Oaxaca, entrando a un tema de conflicto de límites, es poner a las comunidades en el punto de la batalla, porque ellos han heredado tradicionalmente de generación en generación sus tierras. O, a veces nos pasa otra cosa, se mueven los amojonamientos por el tiempo; es decir, señalaban antiguamente un árbol, una piedra, el cause de un riachuelo, que ya desaparecieron o ya se movieron, entonces, hay que hacer todo un gran esfuerzo para revolver la historia y volver otra vez a poner las mediciones adecuadas, esos juicios tardan muchos años y nunca forzamos la solución a ultranza porque podríamos generar un conflicto social de grado incalificable y que podrían causar -inclusive- hasta enfrentamientos, que nunca los provocará el Tribunal.

EN SU OPINIÓN ¿HACEN FALTA FORMAS PARA MEJORAR EL MARCO JURÍDICO DE ESTA NUEVA CULTURA AGRARIA?

Sí, si mire, yo creo a 10 años de distancia, de esta nueva experiencia, ya hace falta una prudente revisión, señala el Magistrado Presidente García Villalobos. Yo no digo que hay que cambiar toda la ley; es decir, la ley, creo que va más o menos cumpliendo con sus objetivos, a fallado en algunos propósitos que tienen que ver con la inversión económica.

En el campo, todavía no hemos logrado el sentimiento de seguridad jurídica de la tenencia de la tierra en la amplitud que debería tener. Ya no hay nada que titular en el campo mexicano; nosotros dimos los últimos títulos de propiedad grandes, o sea, todos los juicios de rezago agrario -que implicaban dotación de tierras y aguas ya fueron los títulos mayores que se dieron-; ya no hay nada que hacer. Lo que hace, ahorita, la Reforma Agraria es que sobre esas resoluciones nuestras, llega ya a establecer los parcelamientos, que son los títulos ya individuales, pero ya no hay escritura; es decir, es como yo me imagino, que es como cuando uno compra en copropiedad con varios, pues ya le dieron su título de copropiedad y luego quiere salir de la copropiedad y, pide uno la división

Con gran conocimiento, Ricardo García Villalobos, comenta. Ahorita estamos llegando al proceso de la división pero ya no hay nada que titular, lo que quiere decir, que ya tendría que haber seguridad en la tenencia de la tierra; sin embargo, nos queda algo pendiente: el amparo agrario.

Ese si requiere reforma, porque el amparo agrario está abierto para las comunidades. Empezó en una época que era una forma de equilibrar la desventaja con la que vivían los campesinos, ahora ya no podemos pensar en que se quede abierto, porque ya pasaron 10 años de la reforma y ahora a 10 años, puede venir un grupo campesino y decir “no estoy de acuerdo con esa resolución y vengo ampararme en contra de ella” y nos reabren un juicio que ya prácticamente estaba terminado.

García Villalobos, agrega. Yo no digo que lo reduzcamos al mismo plazo de 15 días que un particular, pero a lo mejor un plazo de dos años, tres años, eso lo tendrá que estudiar el Poder Legislativo. Sería prudente porque, hay que cerrar ya la puerta, para que la seguridad en la tenencia de la tierra sea una realidad, y los inversionistas vengan con tranquilidad y con certidumbre a invertir en el campo.

En razón de la tradición jurídica que es reconocida a nivel mundial en torno a nuestro país, y la relativa a ser pionero en el derecho agrario, ¿cómo considera que lograríamos ser un país autosuficiente en el ámbito alimenticio y qué aspectos deberían coincidir en ello?

Rápidamente, García Villalobos, responde. Esto es importantísimo, la tendencia mundial actual en materia de justicia agraria, se enfoca a dos temas básicos, uno: el desarrollo sustentable, o sea autosuficiencia alimentaria; el derecho mismo de que todos los campesinos tengan sus tierras en producción; de que no haya tierras ociosas y de eso va a tener que ocuparse la justicia agraria.

Agrega. Fíjese nada más que curioso, todas las leyes agrarias anteriores, desde la época prehispánica, establecían como sanción al abandono de la tierra. Por un año, los aztecas hacían un aviso preventivo al que tenía el calpulli, y si al siguiente año seguía sin cultivarla, se la quitaban y se la entregaban a otro. Esa tradición pasó a través de la Colonia y llegó hasta la época revolucionaria nuestra. Todas las leyes nuestras siempre tenían como causal de abandono el reparto nuevamente, el hecho de que las tierras no se cultivaran durante dos años.

Como se cambió el concepto de la ley agraria -ahora-, ya no existe esa restricción, que parece muy delicada. Ahora si usted tiene su tierra y no la quiere cultivar, pues ya no hay nada que hacer.

Tendríamos que volver a adecuar de alguna forma la legislación para que la tierra sea productiva; eso es un desarrollo sustentable, o sea, no nos podemos dar el lujo de tener un centímetro dentro del territorio nacional que se pudiera cultivar ocioso.

La otra segunda temática que tiene la justicia agraria mundial, es el tema de la Preservación del Medio Ambiente: el equilibrio ecológico. Durante años entregamos tierras indiscriminadamente y el campesino hacía con ella lo que quería; si quería talar el bosque para sembrar milpa, lo hacía; si quería cambiar los cultivos lo hacía; si quería poner algún aserradero; lo que quisiera, las sanciones eran administrativas. Ahora, los últimos cuatro años, las últimas resoluciones que se emitieron fueron limitando la entrega de la tierra bajo los programas que tiene la Procuraduría de la Defensa del Ambiente. Hay zonas ya de reserva ecológica, hay zonas de amortiguamiento, hay ya una distinta concepción de cómo debe ser utilizada la tierra agraria y consecuentemente los tribunales tenemos que hacer eco, precisamente de ese esfuerzo administrativo. No le podemos dejar a un campesino, por ejemplo, en Campeche o en Quintana Roo la tierra para que tale el bosque tropical, o sea se le dice en la sentencia no puede hacerse tala de bosques; no se puede hacer esto, la tierra te la entrego pero con estas restricciones. Y, a ti te aviso SEMARNAP y Procuraduría de la Defensa del Ambiente para que vigiles que se cumpla estrictamente en cual es el tema de la entrega la tierra.

¿PERO CUAL VA A SER LA TEMÁTICA MÁS DELICADA QUE TENEMOS QUE ENFRENTAR?: EL AGUA. YA NI SIQUIERA VA A SER EL REPARTO DE LA TIERRA; EL AGUA SE HA VUELTO EL ELEMENTO MÁS CODICIADO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS Y VA A SER CADA VEZ PEOR.

Ricardo García Villalobos Gálvez

Ricardo García Villalobos Gálvez

En este Tribunal se ven asuntos de tierras y aguas, aunque sea agrario nada más, pero vemos asuntos de tierras y aguas; hemos dotado de agua a comunidades en donde ya los caudales ya no corresponden. Hace ocho años, diez años, que emitimos alguna resolución; consultábamos a la autoridad correspondiente que era la Comisión Nacional del Agua y nos decían cuál era el caudal de metros cúbicos por segundo que podíamos entregar, y se les entregaba por sentencia. Al cabo de los años se han ido secando los acuíferos, entonces ahora tenemos que volver a repetir el esfuerzo porque nuestras sentencias dicen una cosa, y la realidad es otra cosa.

Pero el tema del agua es tan agudo y tan inquietante que yo nada más, me hago esta pregunta, un barril de 200 litros de petróleo en nuestros mejores momentos que son ahora, al mejor precio, vale 25 dólares, y yo quiero pensar en un barril de 200, que le echáramos las botellitas de agua Bonafon, ¿cuánto valdría?. Es más caro el barril de 200 litros de las aguas -ahora- potabilizadas que consumimos, que el barril de petróleo. Y, cuidamos el petróleo y no cuidamos el agua; entonces, el desarrollo sustentable, el tema con relación al medio ambiente va asociado al del agua, y ha reasociado otro espacio más que -aunque se quiera o no- tendrá que ver, no directamente -pero si creo que de rebote-, el tema del TLC Agrario.

Se va abrir la frontera a productos y eso va a llegar a generar algunos conflictos y seguramente como pasó en el caso de Bolivia, algunos brotes de inconformidad de algunos grupos campesinos contra autoridades, porque los invaden productos que son totalmente de competencia absolutamente desastrosa para ellos; entonces, estamos preparándonos para poder entrar también en esa vertiente del TLC, o sea que pensar que la justicia agraria debe desaparecer o que los Tribunales deben desaparecer a mí me parecería un desatino, dice García Ramírez y yo lo suscribo absolutamente “si las cosas funcionan bien, para que cambiarlas” y este Tribunal bien o mal, ha ido funcionando.

Cuestionado sobre adicionar al artículo 27 constitucional, un capítulo destinado a la promoción de acciones de protección civil en el campo mexicano, tal como lo consideró la Confederación Nacional Campesina en días pasados, García Villalobos responde.

Mire, a mí me tocó vivir, largo ya, el proceso histórico de ocupación, el problema del huracán “Gilberto”, que le pegó a toda la zona costera de Guerrero, Oaxaca, y básicamente Acapulco, ustedes recordarán este huracán. En efecto, el fondo que tenemos para desastres naturales, no contempla específicamente -digamos por ramo-, lo que hay que hacer en el campo. No nos vamos muy lejos, todo mundo se alarmó por Acapulco, ya que es una zona turística muy espectacular; hubo muchos muertos puesto que gran cantidad de gente estaba asentada sobre el cause de bajadas de agua y muchos fueron arrastrados.

Pero el daño fue mayor en el campo, casi toda la zona costera tanto en Oaxaca como en Guerrero quedaron devastadas, se cayeron árboles, se perdieron cosechas, similar a lo que ahora acabamos de ver en Yucatán.

Acabo de estar en el Tribunal la semana pasada. El 90% de las aves de la industria avícola del estado murieron, y el 40% de la industria porcícola, también, desapareció; y no hay un programa específico para ese tipo de contingencias. Sí, sí debe haber una revisión, no debemos olvidar que la gente más necesitada del país, vive del campo, y que el campo ha sido, lamentablemente, por razones equis, y griega o zeta, poco atendido.

En los cincuentas del siglo pasado priorizamos a la industria a costa del campo, y ya nunca le devolvimos al campo lo que le habíamos quitado. El campo se volvió viejo por eso, los jóvenes que tenían fuerza productiva, y además ideas nuevas, vinieron a la industria que estaba naciendo, y los que se quedaron cultivando fueron los viejos y, ese problema no lo hemos podido revertir. Los migrantes que van al extranjero son los jóvenes no los viejos, entonces nuestro campo está envejecido, la mano de obra campesina es de gente mayor, Si queremos realmente revitalizar al campo, hay que dejar que los jóvenes que son campesinos, crezcan y se mantengan allá, pero requerimos programas de aliento y programas de prevención, en este caso, de estos temas. Porque yo creo que Yucatán no se recuperará ni en 20 años, y eso estará complicando el asunto, ya que si no tenemos un programa especial, vamos a necesitar dinero emergente. Sin embargo, yo siempre pienso que lo emergente es nada más para cubrir lo inmediato y esto no va más allá del fondo de las cosas; es lo que creo.

¿DESEA AGREGAR ALGO? 

García Villalobos sonriente expresa. Nada más darle las gracias, porque yo creo que es muy importante que esto permeé. Mire, aquí en las ciudades a veces no entendemos la importancia de la justicia agraria; a veces nos confunden con la Procuraduría Agraria, con el Registro Agrario Nacional, con la Secretaría de la Reforma Agraria, porque la gente de aquí -así como en las zonas con urbanas o cuando tienen un terrenito allá por el Ajusto, o que tienen un terrero en algún lugar de descanso-, de repente cuando llegan los ejidatarios o los comuneros que se los quieren quitar, se enteran de que hay Tribunales Agrarios; pero si es muy importante, porque el tema agrario es el tema histórico de la nación y si no podemos encausarlo adecuadamente vamos a seguir incrementando la masa depauperada del país.

Yo le agradezco mucho, porque con esto nos auxilia a darnos a conocer cada vez más.

Muchísimas gracias.

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