Síntesis Política de Imagen Política

Finanzas, Negocios /Energía

  • México, vulnerable ante cambio monetario en EU
  • Consolidación, gran logro de Banco Multiva
  • Condiciones para un ciclo sostenido de crédito
  • Senado: reformas para elevar capital mexicano en bancos
  • Principal compra la Afore de HSBC
  • Su Casita cubre pasivos con daciones en pago
  • Pemex define alcance de contratos incentivados
  • Con más notarios aumentaría la competencia
  • Firman alianza empresas de factura electrónica
  • Continúan las pláticas entre Petrobras y Pemex
  • Corrupción, en su peor nivel: Concamin
  • Regularización de autos en la franja fronteriza

 

Seguridad /Justicia / Salud

  • PRI fue más efectivo contra el narco: Moreira
  • Chocan SME y granaderos en CFE; queman autos
  • Fiscalizarán finanzas de magistrados y jueces

Gobierno / Partidos / Congreso /  Estados

  • México celebra suspensión de Ley SB1070
  • LyFC sólo estorbaba el crecimiento: Calderón
  • Lanza PRD campaña contra reforma laboral
  • Tiempos para la reforma laboral: Calderón
  • Moreira deslinda al PRI del freno a iniciativas
  • Maratón de iniciativas presentan 360
  • Rechaza Bravo Mena declinar por Encinas
  • Condena Ebrard violencia del SME

 

TITULARES DEL DÍA
Financiero México, sin presión de sobrecalentamiento: FMI
Economista FMI eleva pronóstico económico de México
Reforma Justifica Peña las mordidas
Universal EU: narcoviolencia ya cruzó la frontera
Jornada Fallas de gobierno incuban violencia: BM
Milenio Desata el SME violencia en el DF
Excélsior SME quema autos y arroja bombas
Sol de México Vandalismo del SME rompe diálogo: Segob
Crónica Sufre el DF 4 horas de vandalismo del SM
La Razón Ebrard apoya a rectora que grillos buscan tirar
Impacto Diario Protesta el SME con violencia

 

LyF, un estorbo: Calderón. El presidente Felipe Calderón se congratuló de haber liquidado a Luz y Fuerza del Centro porque se había convertido, dijo, en un estorbo para el crecimiento de la economía. Aseguró que la empresa se había vuelto “un cuello de botella” para el impulso de nuevos negocios, unidades habitacionales y comercios. Reunido con empresarios, el Ejecutivo federal definió el cierre de la paraestatal como una reforma estructural “muy importante y muy difícil” hecha por su gobierno en octubre de 2009. “Una reforma estructural muy importante y muy difícil que fue precisamente la liquidación de Luz y Fuerza del Centro y no era nada más que nos costara 50 mil millones de pesos al año de subsidios, que sí era una lana y pues la verdad teníamos que cortarle al gasto”, planteó. “Era lo que estaba estorbando para el crecimiento de la economía”, señaló el mandatario federal. Detalló que desde el cierre de la empresa, se lograron regularizar 400 mil contratos que antes se frenaron impidiendo con ello el impulso de la economía. “Entre que liquidamos Luz y Fuerza y se cumplió un año de la liquidación, saben cuántos nuevos contratos de luz desde casas hasta empresas, celebró la Comisión Federal, contratos nuevos o se regularizaron, 400 mil contratos nuevos de electricidad en la ciudad de México y en la zona metropolitana, imagínense el cuello de botella que estaba atorando ahí, los centros comerciales que tenían que jalar electricidad a base de máquinas de diesel, las empresas que no se instalaron, los negocios que no se abrieron, todos los desarrollos habitacionales que nunca se entregaron. Estamos hablando, amigos y amigas, de cambios estructurales”, evaluó.  (Excélsior)

pobreza

  • Héctor Aguilar Camín. El debate sobre la pobreza. No quiero meterme en el debate sobre si el PRI o el PAN en el gobierno han sido más o menos productores de pobres. Las cifras disponibles hasta el año 2008 indican un descenso de la pobreza en la primera década del siglo XXI, es decir, en los gobiernos panistas. En 1992 había 53.1 por ciento de pobres, en 2008 había 47.4 (cifras de Coneval de “pobreza patrimonial”: los que no padecen hambre pero no tienen nada). Estas cifras no registran los efectos de la crisis en 2009, que debieron ser altos, ni tampoco registran los efectos benéficos de la recuperación de 2010, que debieron ser altos también. Puntos más, puntos menos, lo que las cifras realmente dicen es que luego de 15 años de aplicar programas de combate a la pobreza, programas de calidad reconocida internacionalmente, la pobreza de millones de mexicanos sigue ahí. Podríamos preguntarnos por el desastre social que sería México si esos programas no existieran. Pero debemos registrar también el hecho de que no son esos programas los que acabarán con la pobreza, ni mucho menos con la desigualdad. Digamos que estos programas han rendido lo que podían rendir. Hay poco más que esperar de ellos. No digo esto como un alegato contra esos programas ni, muchísimo menos, para sugerir que no se siga invirtiendo en sostenerlos y mejorarlos. Pretendo sólo decir que la solución encontrada hasta ahora para combatir la pobreza no alcanza. Hay que buscar algo más serio y efectivo que programas asistenciales, por exitosos y reconocidos que sean. La pregunta entonces es por los nuevos instrumentos, más que por el rendimiento de los viejos. Si el país quiere combatir efectivamente la pobreza, tiene que crear riqueza, tomar decisiones para que el país sea próspero, la economía cree empleos bien pagados y haya frente a cada mexicano la posibilidad real de mejorar por su propio esfuerzo, como lo hacen tantos mexicanos en Estados Unidos y Canadá. Es fama que el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, a pregunta expresa en una cena de empresarios de acá, resumió la diferencia entre su experiencia gringa y su experiencia mexicana: —La diferencia es que si mi familia se hubiera quedado en México, yo quizás estaría sirviéndoles esta cena, en lugar de que ustedes me estuvieran dando esta cena. Además de tener programas asistenciales hay que crear condiciones de verdadera oportunidad para todos los Villaraigosa de México que no tienen cómo prosperar. Y eso no se logra combatiendo la pobreza, sino creando riqueza. (Milenio)

Saludos / Edomex

  • Joaquín López-Dóriga. Con los atentos saludos de AMLO. La cúpula del PRD lo ocultó hasta la madrugada del domingo para desde esas horas oscuras formalizar la muerte de la alianza PRD-PAN, desahuciada desde que Andrés Manuel López Obrador se opusiera a ella, aunque tolerara las de Nayarit y Coahuila. Con esta decisión largamente anunciada, el PRD dejó en un lamentable papel a los dirigentes del PAN, mendicantes de una coalición con la que al final les dieron en las narices. El dirigente de Acción Nacional, Gustavo Madero, respondió con poca altura, escasa dignidad política y de partido y cero consistencia: iremos en alianza con el pueblo (¡Ah, el pueblo! ¡Siempre el pueblo!) y en alianza con los ciudadanos que no quieran al PRI. López Obrador, por su parte, celebró la no alianza como lo que es: una victoria personal sobre las dirigencias del PRD y del PAN, declarando que este era el principio de la reconciliación del partido del sol azteca, del que dice disfrutar una licencia que nadie le ha dado pero él ha asumido. Lo que debería llamar la atención, pero ya no llama por esas veleidades de la política, es, insisto, su oposición a la alianza PRD-PAN en el Estado de México y sí dejarla pasar en Nayarit y Coahuila. ¿Por qué en un caso, Estado de México, no, y en los otros sí? Pues porque así es él, calculador de la rentabilidad y el utilitarismo electorales y porque así es la política: el Estado de México da presencia y promoción, los otros dos, no. De este modo, AMLO logró el sueño de Enrique Peña, el otro que se oponía a esa alianza, dejándole como regalo el escenario ideal para las elecciones del próximo 3 de julio: los tercios en los que el PRI lleva marcada ventaja, confirmando que al legítimo nunca le interesó el resultado electoral en el Estado de México, sino la plataforma para su campaña presidencial 2012. Y por eso se lo entregó a Peña Nieto envuelto y con sus atentos saludos. ******Retales. 1. REDILAS. Vía el secretario particular del presidente Calderón, Francisco Gil Zuarth, Carlos Ramírez Marín, presidente del Congreso, solicitó un avión del Estado Mayor Presidencial para trasladar diputados a Cuba el fin de semana. Viajaron en el Boeing 737, TP-03. ¿Pagaron, les cobraron?; 2. ADIÓS. Ya se fue este periodo ordinario y los diputados volvieron a batear la designación pendiente de los tres consejeros del IFE. Como le adelanté, se lo llevarán hasta el próximo, a partir de septiembre, cuando debían haberlos aprobado en noviembre. Pero aquí no pasa nada, así es la subcultura de la ilegalidad; y, 2. BRUTALIDAD. Nueva expresión violenta de los militantes de Martín Esparza. Ayer golpearon a nuestro compañero Juan Carlos Santoyo a la voz de Esparza, Ahí está ese pinche reportero, lo apalearon y desvalijaron. Después dijo que no. Violentos y cobardones. (Milenio)
  • Miguel A. Granados Chapa. López Obrador en Edomex. La radical oposición de Andrés Manuel López Obrador a las alianzas del PRD con el PAN, apenas atenuada o disimulada en el caso de Oaxaca, y exacerbada en el Estado de México, clausuró esa operación política en esa entidad. A pesar de que el comité estatal perredista había progresado en la alianza con Acción Nacional, y obtenido el apoyo de una mayoría significativa de militantes y simpatizantes a través de una consulta pública, la estructura del PRD, la reciente renovación del Comité Nacional y la decisión de López Obrador se conjuntaron para impedir que los dos principales partidos opositores fueran en coalición a los comicios del 3 de julio. Ni en el consejo estatal perredista, reunido el jueves en Toluca, ni en el Consejo Nacional, que sesionó el sábado, fue posible que Nueva Izquierda y Alianza Democrática Nacional, que unidas predominan en aquella entidad, consiguieran la mayoría calificada de dos tercios, necesaria para consagrar la alianza con Acción Nacional. Sí la obtuvo, en el órgano nacional, la coalición del PRD con el Partido el Trabajo y Convergencia. La alianza entre PRD y PAN era el método que, si bien no garantizaba el triunfo opositor, lo ponía al alcance de la mano, para asegurar la alternancia en una entidad donde a sus defectos acendrados por la edad agrega el PRI la existencia de una cúpula excluyente y patrimonialista cuyo ejemplo más acabado es Arturo Montiel, autor de los días políticos de Enrique Peña Nieto. Si esos partidos opositores hubieran actuado juntos en 2005, Peña Nieto no hubiera sido gobernador. Es sólo un modo de decirlo: la suma de los votos del PAN y el PRD hace seis años fue superior a los obtenidos por el PRI. Con el poderoso influjo del dinero, que pagó una de las campañas mediáticas más dispendiosas, Peña Nieto no llegó a la mitad de los votos emitidos. Se quedó en el 47.6 por ciento (1,801,530 sufragios), mientras que el PAN, con un candidato impresentable, Rubén Mendoza Ayala, alcanzó el 24.7 por ciento (936,615) y la ahora senadora Yeidckol Polevnsky Gurwitz obtuvo un porcentaje casi idéntico, 24.3 por ciento (918,347). Nadie con mínimo conocimiento electoral supone que una coalición reciba la suma aritmética de los votos depositados en un tumo diferente. Una alianza produce un efecto negativo en los sectores más radicales de cada partido coaligado, que tenderán a abstenerse y aun a votar por otro partido. Pero también puede generar, y de hecho así ocurrió por ejemplo en Puebla y Oaxaca, que la alianza suscite el apoyo de más votantes que la suma de los obtenidos en su momento por los partidos actuantes por su cuenta Hay que considerar, sin embargo, que la volatilidad del voto mexiqúense produjo en los años siguientes muy notorias modificaciones en la posición de los contendientes en el Estado de México. En la elección federal de 2006, un año después de la victoria de Peña Nieto, su partido fue derrotado en toda la línea En ese momento la Coalición Por el Bien de Todos, integrada por los tres partidos que ahora irán juntos en la contienda local, alcanzó niveles a los que sólo el PRI llegaba Pero en 2009 ese partido se recuperó, así en los comicios federales en que desplazó casi por completo a la oposición como en los municipales, donde recuperó ayuntamientos que en varios casos habían estado regidos por PAN o por PRD hasta por nueve años. De modo que si bien la estadística estrictamente comparable con la que se producirá este año muestra a un PRI susceptible de ser derrotado, los avances tricolores más recientes lo presentan no como invencible pero sí como crecientemente vigoroso. En eso radica el próximo desafío de López Obrador, cuya posición es determinante en el Estado de México. Una vez que derrotó a la alianza (\o que en mi opinión es un error), tiene delante de sí el reto de hacer triunfar a la coalición deseable, la de los partidos que lo postularon a la Presidencia de la República hace cinco años. En los dos meses de la breve campaña formal tiene que probar que el caudal incontenible de recursos del PRI puede ser enfrentado y vencido por una campaña de persuasión directa al electorado, tal como en circunstancias diferentes logró en 2009 en la delegación Iztapalapa. Será una operación en extremo difícil, pues no sólo tiene que vencer al PRI sino también al que debió ser su aliado, el panismo que si bien no gobierna ya los prósperos municipios de la zona NZT mantiene en ellos una presencia electoral que ahora no se unirá a la del PRD sino que le significará merma de votos. Con la decisión perredista de este fin de semana se evitó la consumación de una paradoja, la que hacía que Alejandro Encinas, el preferido entre los opositores, según las encuestas, no fuera candidato, ya que aseguró que no lo sería del PAN ni de una coalición que no incluyera a su partido el PRD. Será un aspirante poderoso, en condiciones superiores a las que enfrentó en 1993, la primera vez que aspiró al gobierno mexiquense (en contienda como ahora con Luis Felipe Bravo Mena). Él mismo ha acrisolado su personalidad política desde entonces, y se ha convertido en uno de los dirigentes perredistas más creíbles y firmes, en un ambiente en que esas prendas escasean. Deberá superar dos obstáculos. Por un lado, el despecho panista que ya prepara el examen de su residencia, algo que no parecía estorbar cuando Encinas parecía posible candidato del blanquiazul a través de la alianza Y la desmovilización de los perredistas que la propugnaron y no la consiguieron. (Reforma)

AMLO / Pillos

  • Jorge Fernández. López Obrador se queda con todo. Lo ocurrido en el Estado de México definió los escenarios para las elecciones presidenciales de 2012, por lo menos en el PRI y en el PRD. En el priismo tendría que ocurrir algo demasiado extraño para que Enrique Peña Nieto no sea el candidato presidencial del tricolor, independientemente de que se tendrán que establecer los equilibrios internos en torno a esa candidatura. En el PRD me temo que Marcelo Ebrard perdió, en unos días, toda la ventaja que había acumulado a lo largo de un políticamente muy exitoso 2010. López Obrador ganó todo: impuso candidato en la persona de Alejandro Encinas y, por si a alguien se le ocurre hacer cumplir la ley electoral y no se le permite participar por no cumplir con los requisitos de residencia, ahí está Yeidckol Polevnsky, lista para reemplazarlo. La opinión de la dirigencia perredista del Estado de México fue olímpicamente ignorada: a nadie le importó. Pero el tabasqueño fue por mucho más: no ganó la presidencia del PRD, era imposible que venciera a Jesús Zambrano, pero en los hechos se quedó con casi todo: colocó a Dolores Padierna como secretaria general; a su esposo, René Bejarano no sólo lo rehabilitó sino que además lo colocó en el Comité Nacional del partido, y ambos se han dedicado a golpear a Zambrano y dejarlo literalmente fuera de la jugada, han erradicado la estrategia de las alianzas con el PAN y han dejado el escenario preparado para la candidatura presidencial de López Obrador. Ahora bien, nada de eso se hubiera podido hacer sin la complicidad de Marcelo Ebrard. El jefe de Gobierno decidió que no apostaría por la confrontación en la elección interna del PRD y allí abandonó a Los Chuchos y a las alianzas que unos días antes había dicho que “habían llegado para quedarse” y me temo que en los hechos dejó atrás también buena parte de sus posibilidades presidenciales. ¿Por qué? Porque, al endurecer su discurso, al aceptar a personajes como Padierna y Bejarano en la dirigencia partidaria, al darle luz verde a los argumentos antialiancistas más cerriles, en los hechos Ebrard ha legitimado todo el discurso lopezobradorista: y si de eso se trata, si esa es la línea que manejará en 2012 el PRD, mejor que sea  Andrés Manuel López Obrador el candidato. No en vano éste ya ha anunciado la próxima “reconciliación” del perredismo, en torno, por supuesto, a su figura. Como ya hemos dicho, la decisión de Ebrard se basa en cálculos objetivos: el 2012 no lo está viendo el jefe de Gobierno como su última oportunidad y sabe que, compitiendo por el PRD, en el escenario actual, ese partido tiene muchas menos oportunidades que en 2006, y si triunfa el PRI en esos comicios, la retórica aliancista podría ser muy viable para el futuro. Por lo pronto tiene que consolidar fuerzas propias en su partido y crear una base política que no tiene. En ese sentido, dejarle su espacio a López Obrador no es necesariamente una mala estrategia. El problema es que, una vez más, se cree que habrá de alguna forma reciprocidad, que los duros, si no prospera su oportunidad, se harán a un lado, que López Obrador será generoso con los espacios que él o su gente pierdan, incluso en el Estado de México. No será así, esa no es su naturaleza. *****Lecciones peruanas. Para comprender qué están haciendo el PRD y el PRI de cara a los comicios de 2012 hay que observar lo que sucedió este domingo en Perú. Primera vuelta electoral y dos candidatos, los dos de un extremo populismo, se terminarán disputando la presidencia en unas semanas. Por una parte, Ollanta Humala, un destacado discípulo de Hugo Chávez, intento de golpe militar incluido, que ya había perdido las elecciones hace cuatro años. Y, por otra, Keiko (así se llama) Fujimori, la hija del ex presidente encarcelado por corrupción y violación de los derechos humanos, Alberto Fujimori. Populismo de izquierda y de derecha que dejó fuera a los demás candidatos que tenían, de una u otra forma, líneas de continuidad con la actual política económica, la más exitosa que ha tenido Perú en muchos años. ¿Qué falló? Lo mismo que está fallando en México: sin cambios estructurales que vayan mucho más allá de lo cosmético, no sirve de nada la política social, aunque sea acertada: en México hoy hay menos pobres que hace diez años, pero la gente cree que hay más; la clase media ha crecido, pero la gente siente que está desapareciendo. Para abatir la desigualdad se requieren cambios más profundos, en la economía, en lo comercial, en la competitividad, en la energía, en lo fiscal, en la educación, en la gobernabilidad. Eso es lo que modifica las expectativas y lo que explica por qué en Brasil, aplicando programas sociales copiados de México, la gente cree que su situación sí ha mejorado sustancialmente y en Perú (o en México) con éxitos macroeconómicos muy importantes, la gente siente que está retrocediendo. La clave es la desigualdad, no la pobreza. (Excélsior)
  • Ricardo Alemán. Los pillos al poder. El fracaso de la alianza PAN-PRD en el Estado de México no es o no debiera ser novedad. ¿La razón? Que empalagados por el oportunismo político que los llevó a ganar Oaxaca, Puebla y Sinaloa, y a la vista de todos, la derecha y la izquierda tropezaron con su propia cola: la desmedida ambición de poder. Tropezaron con la delirante ambición de poder de Andrés Manuel López Obrador, quien apadrinó alianzas PAN-PRD en todo el país, pero que en el caso mexiquense literalmente se alió a Enrique Peña Nieto; con la grosera ambición de poder de Marcelo Ebrard, que vio, en una alianza PAN-PRD en el Estado de México, un suculento manjar para sus afanes de ser presidente. Y claro, tropezaron con las descocadas ambiciones de poder de Los Chuchos, que a lo largo de su historia han vendido su alma al diablo, con tal de conseguir poder. Por eso —porque todos conocen los delirios de poder de esos líderes de la dizque izquierda— no es novedad y tampoco debiera sorprender el fracaso de la alianza PAN-PRD. En todo caso, lo sorprendente para tirios y troyanos debiera ser la forma vergonzosa en que se reedita lo más denigrante y apestoso de la llamada izquierda —o acaso debamos decir seudoizquierda—, al grado de perfilar a las alturas del poder amarillo a los más acabados pillos que haya producido el PRD en su historia. ¿De qué estamos hablando? Poca cosa, del regreso a la dirigencia del PRD de René Bejarano y su cauda de ladrones. Es decir, que en el reacomodo de fuerzas y el recambio del poder en el PRD, ese pillo de siete suelas que agitado metía pacas de dólares a un portafolios y que se llevó hasta las ligas, hoy de nueva cuenta es jefe nacional del PRD. Y no, Alí Baba no llegó solo: lo acompañan “sus 40 ladrones”. ¿Por qué? ¿Para qué llevan de vuelta a Bejarano a la dirigencia del PRD? ¿Con qué cachaza le imponen ese espantajo a los militantes del partido amarillo? El sentido común dice que si tiene cola de pato, pico de pato, patas de pato y si grazna como pato… tenemos derecho a suponer que se trata de un pato. ¿A qué creen que regresa Bejarano —junto con sus “40 ladrones”— al PRD? Está claro que no vuelve a impartir cursos de moral, ética y menos de estética. No, tampoco regresa para enseñar a los amarillos el juego de las “manitas calientes” o para impartir cursos de ciencias ocultas en el más allá. No, la realidad es harto distinta. El señor Bejarano regresa a lo suyo: a la transa, a llenar los bolsillos de todo lo que pueda. Y, claro, a operar la captación de dinero negro para la campaña presidencial de AMLO y para la campaña mexiquense de Alejandro Encinas; para hacer el trabajo sucio de esa causa superior que es el delirio de poder del mesías tropical. Aquí revelamos el pasado martes que Enrique Peña Nieto tenía listo el corazón de su equipo de campaña y del grupo que, al mismo tiempo, acompañará a su candidato, Eruviel Ávila. Le informamos que, como jefe del PRI en el Estado de México, y como coordinador de la campaña de Eruviel, apareció el diputado federal Luis Videgaray; que en lugar de Videgaray en San Lázaro —en la presidencia de la poderosa Comisión de Presupuesto— fue llevado Alfonso Navarrete, en tanto que como secretario de Finanzas del PRI quedó Jorge Estefan Chidiac, diputado federal y hombre de todas las confianzas de Peña. Y como delegado del PRI nada menos que un probado estratega, el ex gobernador de Hidalgo, Miguel Osorio. Es decir, puros pesos completos. Vale el recuento anterior, porque en el bando de AMLO —y para hacer el trabajo que en el equipo de Peña realizan Videgaray, Navarrete, Chidiac y Osorio— fueron llevados a las posiciones clave del PRD nada menos que René Bejarano y sus “40 ladrones”. Es decir, mientras que Peña armó su equipo con políticos de eficacia probada, AMLO sacó de las alcantarillas lo más apestoso y podrido del partido amarillo, para llevarlo a la dirección del PRD. Y esa es la imagen que venderá, no sólo en el Estado de México, sino en todo el país: la imagen de los pillos al poder. Y esa “izquierda”, la de Alí Baba y sus 40 ladrones, será la imagen ganadora para julio de 2011 y julio de 2012. ¡Chulada de partido! ¿Qué no? ******EN EL CAMINO. ¿Qué tendrá que pasar —tendrán que matar a un ciudadano— para que el gobierno de Marcelo Ebrard castigue a esos delincuentes que impunes roban, golpean a inocentes, sabotean instalaciones, queman autos y amedrentan a ciudadanos? No, que nadie se equivoque, no son Zetas ni pelones… son seudotrabajadores del SME (Excélsior)

La hora / Pasado

  • Federico Reyes Heroles. Llegó la hora. Pronto Calderón dejará el poder. Su gestión quedará marcada por la ”guerra” contra el narcotráfico. Otras políticas de su periodo serán un asunto secundario. Pros y contras, la apuesta central fue ésa Para algunos, haber enfrentado descarnadamente un cáncer que había invadido varias zonas del país será el gran mérito. Así lo miran en el exterior. La autoridad federal entró sin miramientos y muchos dicen que sin estrategia ¿Podía de verdad haber una estrategia o quizá, como país, estamos pagando un altísimo costo de aprendizaje? Las preguntas asaltan. ¿Por qué no lo hicieron en el pasado, por qué dejaron que el problema llegara a esas dimensiones, cuál es la salida, hay victoria factible? No hay demasiadas respuestas. Para otros, en contraste, esa acción habrá sido el gran error de Calderóa Los muertos contados por decenas de miles, infinidad de familias destruidas, el flagelo de narcoterrorismo. Hasta dónde ir, ha sido demasiada sangre. Pero ni los críticos más radicales aventuran una hipótesis de trabajo alternativa ¿Acaso era mejor no hacer nada? En sus cinco años de gobierno, Calderón ha defendido sin concesiones su estrategia y a las personas que la encaman. El Presidente advirtió también sobre la duración de este horror. Sin embargo, a pocos meses de que inicien las campañas presidenciales, se acerca el momento de evaluar. No se trata de juzgar las intenciones -correctas y en más de un sentido incuestionables-, se trata eso sí de buscar conclusiones racionales de qué hacer en el futuro inmediato. Es muy fácil descalificar diciendo que es la “guerra de Calderón”. Me temo que él se irá y nos quedaremos con los mismos problemas. Es un reto del país y más vale que exijamos a quienes quieren gobernar que propongan alternativas concretas. Veamos algunos de los dilemas. De 2006 a la fecha el número de efectivos abocados a combatir el narcotráfico se ha incrementado en 68%. Hay por supuesto un incremento en el gasto, no demasiado significativo, pero incremento el fin.  Sin embargo la destrucción e incautación de ciertos estupefacientes se ha desplomado, de casi 27,000 toneladas en el 2006 a 13,000 en el 2009 para el caso de mariguana Y de 18,000 a también alrededor de 13,000 en el mismo periodo para la amapola Más producción es más dinero. En paralelo, según el secretario de Salud, en los últimos seis años el consumo de cocaína se ha duplicado y el de mariguana ha crecido 50%. Pero sobre todo está la violencia los muertos que rondan ya los 35,000 y que incluyen un altísimo número de miembros de las bandas, pero también una porción importante de miembros de las Fuerzas Armadas y de las policías y, lo más doloroso, de ciudadanos que nada tenían que ver con el tráfico. Además la mayoría de los mexicanos percibe que la ”guerra” la van ganando los narcos y que la inseguridad aumenta No es cosa menor. El ánimo de muchos mexicanos está quebrado y eso tiene un costo invaluable. Las crecientes violaciones a los derechos humanos por parte de militares y policías es otro expediente negro de esta historia Pero de nuevo, ¿qué hacer? Afloran las carencias y vacíos institucionales. Si las policías locales no se involucran con seriedad, la lucha es muy difícil. Sin un marco normativo claro para las Fuerzas Armadas, el descontrol será asunto de todos los días. Sin una policía especializada y potente, el Ejército y la Marina Armada no pueden ser retirados de las calles. La responsabilidad también recae en el Legislativo -¿y la nueva ley de seguridad nacional?- y en los gobernadores cuya actuación está cruzada por claroscuros. Todos somos responsables de encontrar fórmulas realistas. Decir sin más que se debe seguir con la misma receta es insensible y tozudo. Algo va mal, muy mal, en muertos, en inseguridad, en producción, en consumo, en percepción, por donde se evalúe las cifras son demoledoras. Más allá de las intenciones están los resultados. Escuchar al secretario García Luna afirmar sin el menor empacho que faltan siete años más de narco violencia es una verdadera provocación. No hace mucho el propio Calderón afirmó que las cifras mejorarían en la segunda mitad del año. Más allá del muy gestionable espectáculo de capturas, qué saben las autoridades, -qué no saben- cual el horizonte de espera y maduración de la estrategia La insensibilidad del secretario no pudo ser mayor. El mismo día en que Javier Sicilia llamaba a rehacer el tejido social, García Luna lanzaba su cálculo. Pero, ¿qué proponen PRI y PRD? Calderón ya jugó sus cartas. Sabe que no obtendrá victoria. Quizá por eso en Cancún planteó el dilema: o lucha pareja de todos o legalización. Es otro discurso. Hoy tiene la autoridad moral para hacerlo. La inconsistencia internacional crece, mas consumo, legalización parcial, venta de armas. Fuera máscaras, llegó la hora Me sumo a la exigencia de justicia en el caso del multihomicidio de Morelos encabezada por Javier Sicilia. Ojalá la fuerza de la poesía rompa la sordera nacional. (Reforma)
  • Pablo Hiriart. Culpar al pasado. Culpar de todo al pasado es un recurso fácil y lucrativo políticamente, salvo que alguien se tome la molestia de comparar datos y exhibirlos: de 1990 a 1994 hubo más del doble de incautación de cocaína que en el actual sexenio, y la misma cantidad de narcos detenidos. Los datos no provienen de ninguna chistera de cuentas alegres, son tomados del IV Informe de Gobierno del presidente Calderón. El costo en dinero fue la quinta parte de lo que se invierte ahora en ese combate, sin tener al Ejército ni a la Marina en las calles. Valiente y claro se vio el ex procurador Morales Lechuga en su carta al Presidente, en que rechaza la imputación de que “antes no se hacía nada contra el narcotráfico”. Puso las cifras sobre la mesa: entre 90-94 se incautaron 208.9 toneladas de cocaína, y en el actual sexenio 96.2 toneladas. Hubo 79 mil 359 detenidos y ahora 80 mil 586 detenidos. Con lo que arrojan esos datos duros es posible sacar múltiples conclusiones, pero me quedo con una: se pueden hacer las cosas de otra manera. Se desmanteló la estructura de Juan García Ábrego sin matar a nadie. Se detuvo a Ángel Félix Gallardo sin matar a nadie. Se apresó al Chapo Guzmán sin matar a nadie. Se detuvo al primero de los Arellano Félix, sin matar a nadie. ¿No se hacía nada contra el narcotráfico? Falso. Entre 90-94 se erradicaron 53 mil 198 hectáreas de amapola (goma de opio), y en el actual sexenio 49 mil 415 hectáreas. Total de cultivos erradicados en el periodo 90-94: 122 mil 332 hectáreas; en la actualidad: 110 mil 044 hectáreas. ¿No se hacía nada contra el narcotráfico? Falso. El organismo encargado de luchar contra el narco en ese periodo era la PGR. Ahora son la PGR, más la Secretaría de Seguridad Pública federal, la Secretaría de la Defensa y la de Marina. Lo que se hizo se logró con el 20 por ciento del presupuesto actual destinado al combate al narco. No existían esos verdaderos ejércitos irregulares de narcotraficantes que pululan ahora, ni decapitados en las puertas de los cuarteles de policía. ¿Hay que dejar de hacer lo que se está haciendo? Desde luego que no. Es un imperativo de soberanía nacional combatir a los grupos criminales y Felipe Calderón lo ha hecho. Sin embargo, se puede hacer de otra manera. Sobre todo, sin tirar lodo al pasado como si no existieran la memoria ni las estadísticas (La Razón)

Tamaulipas / SME

  • Leo Zuckermann. El terror en Tamaulipas. En 2007, de acuerdo con “Base de datos de fallecimientos ocurridos por presunta rivalidad delincuencial”, de la Presidencia de la República, en Tamaulipas hubo 80 homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada. En 2008, este número creció a 96. En 2009, bajó a 90. Pero en 2010 llegó a mil 209 homicidios: un crecimiento de mil 243% en un solo año. Si alguien quiere entender la violencia en México, hay que voltear a ver y entender lo que pasó en Tamaulipas en un solo año. Los números son terroríficos: • En el municipio de San Fernando, los homicidios se incrementaron de 2009 a 2010 en ocho mil 350% al pasar de dos a 169. • En las poblaciones de Mier y Guerrero el incremento entre esos mismos años fue mayor al cuatro mil por ciento. • En el otrora apacible puerto de Tampico, al sur del estado, tradicionalmente alejado de la violencia fronteriza, hubo sólo seis homicidios relacionados con el crimen organizado en 2009; en 2010 fueron 76: un aumento de mil 167 por ciento. • En las ciudades fronterizas de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros los incrementos de homicidios entre 2009 y 2010 fueron de 855%, 484% y 467%, respectivamente. • En la capital tamaulipeca, Ciudad Victoria, los muertos pasaron de ocho en 2009 a 34 en 2010, un aumento de 325% en un año. • En 18 municipios de Tamaulipas no hubo un solo homicidio relacionado con la delincuencia organizada en 2009. En 2010 uno permaneció con cifra nula de asesinatos: Jaumave. En los otros 17 ya hubo ejecuciones en 2010. Destacan Miguel Alemán que pasó de cero en 2009 a 110 en 2010, Valle Hermoso de cero a 56, Camargo a 30, El Mante a 25 y Gustavo Díaz Ordaz a 25. A esto hay que agregar: • Las múltiples historias de tamaulipecos sobre otros crímenes que se cometen en su estado como el secuestro y la extorsión. • La creciente migración de familias tamaulipecas adineradas o de clase media a Estados Unidos para huir de la violencia en sus localidades. • El reciente hallazgo de nuevas fosas clandestinas en el municipio de San Fernando donde se llevan contabilizados 88 cadáveres. Estos son los datos del terror en Tamaulipas. La pregunta es ¿qué pasó durante 2010 para que se acelerara de esta manera la violencia? Presento cinco hipótesis: 1. El año pasado se recrudeció la guerra entre dos grupos delincuenciales que antes eran aliados: el cártel del Golfo y Los Zetas. Los primeros habían reclutado a los segundos como su ejército de sicarios aprovechando su formación militar. Pero Los Zetas, cuando el gobierno detuvo al líder del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas, tomaron su propio camino, lo cual implicó un creciente enfrentamiento con sus ex jefes en territorio tamaulipeco. 2. De acuerdo a los expertos, Los Zetas son un grupo de sicarios muy sanguinarios que no respetan ninguna de las supuestas reglas de honor que existen entre los criminales. Su violencia genera una reacción aún más violenta de sus enemigos lo que a su vez alimenta un ciclo de creciente terror. 3. 2010 fue año de elecciones en Tamaulipas. En julio se renovó la gubernatura, presidencias municipales y Congreso local. La renovación de los poderes pudo haber implicado nuevas negociaciones de “plata o plomo” donde el cártel del Golfo y Los Zetas buscaron protección política y policiaca. Esto exacerbó sus diferencias (recuérdese que uno de los mil 209 homicidios ocurridos en la entidad durante el año pasado fue el del candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, virtual gobernador de la entidad, Rodolfo Torre). 4. Aprovechando la fama cruel de Los Zetas, grupos delincuenciales menores han tratado de imitarlos, incluso con mayor ferocidad, para entrar al negocio del crimen organizado. 5. De acuerdo a Eduardo Guerrero, experto en el tema de inseguridad, la violencia se incrementó debido a dos importantes decomisos de droga en la zona conocida como Frontera Chica a finales de 2009. Estas hipótesis no son excluyentes. Puede ser que todas sean verdaderas. Alguien tendría que comprobarlas para entender cómo es posible que el terror se haya apoderado de Tamaulipas en tan solo un año. (Excélsior)
  • Francisco Garfias. “Pasividad extrema del GDF”. Otra vez los integrantes del SME se vieron envueltos en desmanes. Quema de automóviles, destrozos, detenidos, golpeados. Un reflejo de la desesperación que agobia a los trabajadores de la extinta Luz y Fuerza que no aceptaron la liquidación que les ofreció el gobierno federal. Allí siguen en la calle, con rabia, sin empleo, sin expectativas. El gobierno ya fijó postura: No habrá creación de un nuevo organismo ni patrón substituto ni contratación colectiva en la CFE. -¿No es orillarlos a la violencia? —le preguntamos a Javier Lozano—. -Pues ni modo que les concedas todo lo que piden, aunque no tengan razón. Para eso está la fuerza pública; para poner orden cuando alguien se sale de los cauces de la legalidad e institucionalidad —repuso, crudamente, el secretario del Trabajo—. Le pedimos a Lozano un comentario del zafarrancho que ayer enfrentó a los electricistas con la policía. “Me parece violencia desmedida; reprobable conducta; pasividad extrema del GDF; y peticiones inatendibles, pues ya se validó la legalidad de la extinción de LFC”, manifestó el secretario. Martín Esparza deslindó al SME de los desmanes. “Fueron ‘infiltrados’”, aseguró. El caso es que hay 15 consignados del sindicato, según la PGJDF. Poco después del zafarrancho, y quizá por eso, el presidente Calderón dijo que LFC fue liquidada porque “estorbaba” al crecimiento económico. Costaba 50 mil millones de pesos anuales al erario, puntualizó. El “estorbo” ya se eliminó. La bronca es que muchos se fueron al paro. Mientras no haya una alternativa para estos electricistas sin luz, la posibilidad de acciones cada vez más desesperadas se incrementa. El gobierno federal se la ha jugado por el agotamiento. Una apuesta muy riesgosa. (Excélsior)

Efecto tequila

  • Carlos Salinas de Gortari. El Efecto Tequila 15 años después. El efecto tequila fue la repercusión que a nivel internacional tuvo la crisis de iliquidez y solvencia que registró la economía mexicana durante 1995. El tiempo transcurrido permite ahora hacer algunas precisiones que pueden resultar útiles para acercar la memoria social con la verdad histórica. La crisis de 1995 es la más grave ocurrida en México desde la Revolución de 1910. Sus efectos han sido devastadores: ocasionó la quiebra de miles de empresas y cientos de miles de familias a lo largo y lo ancho del territorio; provocó que más de 16 millones de mexicanos se sumaran a las filas de la pobreza extrema; desplomó los salarios; obligó a más de 6 millones de compatriotas a emigrar a Estados Unidos en busca de empleo y nuevas oportunidades. Y las calamidades que trajo consigo no terminan ahí: la burguesía mexicana, hasta entonces dueña de un notable dinamismo, se vio afectada en sus cimientos, mientras que el gobierno mexicano sometió las políticas económicas del país a los dictados de Estados Unidos y acabó por poner los bancos y el sistema de pagos en manos extranjeras. La “historia oficial” sobre el origen de esa crisis fue circulada de manera intensa mediante la propaganda gubernamental, y terminó por convertirse en un cliché. Esa versión, cuidadosamente fabricada y divulgada con amplitud reza de la siguiente manera: “La crisis de 1995 tuvo su origen en la decisión del gobierno de Salinas de no devaluar el peso durante 1994; para mantener el tipo de cambio se drenaron las reservas internacionales. Al mismo tiempo, esa administración emitió deuda en dólares mediante los llamados Tesobonos, lo que provocó la insolvencia financiera del país. Entonces sobrevino la devaluación masiva y la quiebra de empresas y familias. El salvamento fue posible porque en 1995 el gobierno de los Estados Unidos otorgó un enorme crédito a México, a cambio de que el gobierno mexicano adoptara una firme política económica. Fue esa política la que permitió una pronta recuperación del país. Los bancos mexicanos tuvieron que venderse a los extranjeros, pues los inversionistas del país no tenían recursos para capitalizarlos de manera adecuada”. Un discurso que, conviene subrayarlo, diversas autoridades y académicos del extranjero compraron sin discusión y que, por cierto, Héctor Aguilar Camín reprodujo con gusto en estas páginas, y sentenció: “Salinas no devaluó la moneda y entregó una bomba de tiempo a su sucesor” (MILENIO, 15 de marzo de 2011). Frente a estos estereotipos, en México, el 16 de abril de 2010 la Gaceta del Senado de la República publicó un reporte de gran trascendencia. Se trata de dos documentos elaborados por una comisión establecida por senadores de todos los partidos políticos (PRI, PAN, PRD, Verde, PT, PC). La Gaceta incluye además un escrito de los senadores de la comisión, en el que éstos subrayan la necesidad de publicarlos “para su amplia difusión”. Por la importancia de estos documentos, los he reproducido en mi reciente libro Democracia Republicana. Ni Estado ni mercado. Una alternativa ciudadana. Quince años después del efecto tequila, las conclusiones de la comisión pluripartidista del Senado se pueden sintetizar en tres partes. Primera. La crisis de solvencia del mes de diciembre de 1994 ocurrió a causa de que el nuevo gobierno de Ernesto Zedillo duplicó la emisión de Tesobonos durante ese mes; peor aún, también proporcionó información confidencial sobre una inminente devaluación a unos cuantos empresarios mexicanos, quienes una vez alertados “fugaron” sus capitales; esto, a su vez, provocó que las reservas internacionales se vaciaran en unas cuantas horas. A estas acciones lamentables se les conoce como “el error de diciembre”. Con dichas reservas mermadas de manera escandalosa y con un saldo tan abultado de Tesobonos, el país entero se precipitó en la falta de liquidez, la insolvencia y la quiebra. Segunda. La comisión documenta que durante el primer trimestre de 1995, en busca de un remedio a los efectos de sus propios errores, la administración de Zedillo puso en marcha una política impuesta desde los Estados Unidos: el incremento desmedido de las tasas de interés (pasaron en poco tiempo de 7% anual a 110%). Esto trajo consigo la quiebra masiva de familias y empresas, el aumento de la pobreza y el estallido de la migración. En el caso de los bancos, las quiebras obedecieron a la explosión de las carteras vencidas, resultado, a su vez, de esa política extrema. Tercera. A fines de 1998 el gobierno mexicano cambió la ley y entregó los bancos sin subasta pública y sin rendir cuentas al Congreso; con ellos, también puso el sistema de pagos en manos de extranjeros. Con el beneplácito de la administración zedillista, las utilidades de estos nuevos bancos se remitían a sus matrices en el exterior. Para llegar a estas conclusiones, los senadores recurrieron a documentos de instituciones nacionales e internacionales: Banco de México, Cepal, FMI, Banco Mundial, además de testimonios de personalidades, entre otros. El texto del Senado recoge una noticia sobre México publicada en la prensa financiera internacional: “Frenó una década al país la crisis de 1995”, anuncia el titular. Entre el 2001 y el 2006, se destaca, el crecimiento económico de México fue el segundo más bajo en sus últimos 70 años. La economía mexicana, mientras tanto, cayó al sitio 14 del mundo, luego de ser la novena en 1994. La superaban en este rubro países como Brasil, Rusia, Corea, India y España. A partir de esto, la comisión senatorial concluye: México ha desperdiciado diez años en su proceso de desarrollo. Internamente, el crecimiento se frenó ya que el crédito a las empresas mexicanas cayó, al pasar de 10% del PIB en 1994 a sólo 0.5% en 2000. ¿Por qué se desplomó el crédito? Los Senadores citan un reportaje del Wall Street Journal: “Durante este periodo los bancos no prestaban, pero tenían utilidades porque estaban captando ingresos por intereses de los bonos gubernamentales recibidos a cambio de sus carteras vencidas. El problema continúa hoy. Los bancos obtienen generosas utilidades libres de riesgos gracias a los intereses de los bonos gubernamentales, de modo que no necesitan prestarle al público”. El país se quedó sin financiamiento mientras los mexicanos pagaban con sus impuestos las altas utilidades que los bancos ahora en manos extranjeras remitían a sus matrices. Al concluir mi administración en noviembre de 1994 el país tenía problemas. Así lo he reconocido. Pero el nuevo gobierno recibió también un país sin inflación y con moderado déficit fiscal, la deuda interna abatida por los ingresos de las privatizaciones, y la deuda externa desplomada por la reducción alcanzada con nuestra negociación del Plan Brady. Los Tesobonos que se venían emitiendo desde años anteriores estaban totalmente cubiertos con las reservas y los apoyos internacionales. Pero sobre todo la nueva administración inició con el resultado de la elección presidencial de ese año reconocido por los observadores de la ONU y aceptado por todos los contendientes (lo que contrasta con el debate sobre la elección de 1988 o la de 2006). “El error de diciembre provocó no una, sino tres crisis”.  La comisión del Senado mexicano reconoce que el efecto tequila no fue causado por la sobrevaluación, pues el peso se había devaluado ordenadamente a lo largo de 1994 y los capitales extranjeros no fueron los que vaciaron las reservas. El Senado reproduce una cita del premio Nobel de Economía Paul Krugman, quien escribió: “Pronto se supo que el gobierno de Zedillo había consultado a varios empresarios mexicanos sobre la devaluación antes de que ésta ocurriera, con lo que les proporcionó información confidencial […]. La fuga masiva de capitales se desató de forma inevitable.” Los senadores agregaron: “Tan sólo del 20 al 21 de diciembre de 1994 se verifica la salida de capitales más elevada del México moderno… en unas horas el banco central pierde casi la mitad de las reservas internacionales… Esto volvió millonarios a unos pocos especuladores locales y empobreció a la inmensa mayoría de los mexicanos”. A partir de 1995 el “error de diciembre” llevó a México a padecer no una crisis sino tres: el desplome de la economía (-6.5%) y el disparo de la inflación (más de 50%); la explosión del déficit fiscal (llegó a casi 7% del PIB), y la duplicación de la deuda nacional (pasó de 19% del PIB en 1994 a 40% en 2000). Después vino la adopción de una política económica donde el remedio resultó peor que la enfermedad: el alza desmedida de los impuestos y las tasas de interés. ¿Por qué se elevaron de manera draconiana las tasas de interés? Los senadores encuentran una sorprendente respuesta en la autobiografía de Robert E. Rubin, ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, ex director del Citibank y uno de los responsables de la gran quiebra financiera ocurrida en su país al inicio del siglo XXI. En sus memorias publicadas en 2003, Rubin hace un relato revelador que es reproducido en el documento senatorial: “Siendo secretario del Tesoro, ante los problemas de México, en enero de 1995 llamé por teléfono al presidente Zedillo y le propuse enviar a mi subsecretario Larry Summers para que se entrevistara con él”. Rubin agrega que sus asistentes entraban y salían de la residencia presidencial “sin que nadie los viera.” Y señala: “El aspecto más importante era el de las tasas de interés… El equipo mexicano encabezado por el director del Banco de México estaba en Washington y rechazaba elevar las tasas. Larry abordó el problema con Zedillo, quien sólo lo pensó un instante y aceptó”. Rubin concluye: “La reunión fue un éxito”. Poco después de esa reunión, las tasas de interés en México subieron hasta un 110% cuando apenas unas semanas antes sólo alcanzaban el 7%. Lo que para el secretario del Tesoro estadunidense fue “un éxito” rutilante, para México significó una desgracia social sin precedente. Una vez impuesta el alza desorbitada de las tasas de interés sobrevino la quiebra de cientos de miles de familias y miles de empresas, lo que a su vez provocó, como ya se ha dicho, que millones de personas ingresaran a las filas de la pobreza extrema y que varios millones emigraran a Estados Unidos. Los bancos acumularon carteras vencidas. Rubin reconoce en sus memorias que el alza en las tasas de interés provocaría “la quiebra del sistema bancario mexicano”. Y eso fue precisamente lo que ocurrió. Para resolverla, el gobierno mexicano entregó los bancos sin subasta a los extranjeros (considerado el “saqueo a los mexicanos”) y con ellos el sistema de pagos. Los senadores mexicanos denuncian en su documento: “La entrega del sistema de pagos a los extranjeros fue un error histórico.” En medio de estas crisis, y con el financiamiento bancario ahora limitado por bancos extranjeros, ¿cómo empezó México a salir adelante? Los senadores concluyen que no fue por el apoyo financiero estadunidense. Y reproducen el escrito de otro premio Nobel, Joseph Stiglitz, quien señaló: “México se recuperó gracias al crecimiento de sus exportaciones a Estados Unidos, a la dinámica económica estadounidense y al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)”. Es decir, la caída de los salarios y la migración masiva fueron producto de la crisis de 1995, y el TLCAN fue el instrumento que permitió iniciar su recuperación (como resultado del tratado, hoy los salarios de los trabajadores en las industrias de exportación superan en casi 50% al resto de la economía, las manufacturas se fortalecieron pues el país es el segundo exportador de automóviles en el mundo, y se canceló la dependencia en el petróleo para obtener divisas). Los senadores señalan que en 1995 el gobierno mexicano convirtió un problema en una crisis. El efecto tequila pudo haberse evitado y los millones de mexicanos que padecieron sus efectos tan adversos tendrían hoy condiciones muy diferentes y favorables. La comisión pluripartidista del Senado mexicano concluyó: “El futuro de varias generaciones y la viabilidad económica del país han sido comprometidos a partir de una política adversa al desarrollo soberano de México y diseñada desde el exterior”. Entender lo que realmente sucedió hace 15 años debe coadyuvar ahora para que México construya un mejor futuro. Y para alcanzar la necesaria convergencia entre memoria e historia. Claro, eso ocurrirá si se está dispuesto a hacer un mínimo de esfuerzo analítico con datos duros y rigor histórico, y no sólo que intelectuales perezosos o con agenda particular repitan los estereotipos. Las nuevas generaciones merecen una versión fiel a los hechos que les permita confrontar lo que recuerdan, su memoria, con lo que realmente ocurrió, es decir con la historia. (Milenio)

Anuncios

Acerca de Imagen Política

Somos un grupo de profesionales de la comunicación, que hemos conjuntado nuestra capacidad y experiencia en las áreas del periodismo escrito, radiofónico y de análisis político, que nos permite ser la firma más exitosa de: consultores políticos, de comunicación, estrategias de mercadotecnia y cabildeo.
Esta entrada fue publicada en Síntesis Política y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s