SUICIDAS PEDÓFILOS

SUICIDAS  PEDÓFILOS

Por Teresa Gurza

            La de varios sacerdotes suicidas fue, entre otras, la noticia predominante de esta semana en Chile, con lo que nuevamente fue la Iglesia Católica una de las instituciones que dieron la nota.

            El asunto que la detonó fue el intento de suicidio de Luis Eugenio Silva de 70 años y uno de sus más influyentes y mediáticos sacerdotes, quien deprimido por supuestas acusaciones de abusos sexuales y por un cáncer de la piel, se cortó cuello y muñecas, tomó medicamentos y abrió las llaves del gas; pero fracasó en su intento y sigue hospitalizado.

            El padre Silva había escrito varias cartas a su familia y comunidad parroquial expresando su angustia por “rumores” en su contra, mismos que le habían sido comunicados por el arzobispo de Santiago Ricardo Ezzati, quien ordenó se le hiciera un “proceso de acompañamiento”, que consistía en pláticas y visitas de otros sacerdotes a fin de observar sus estados de ánimo y cambio en sus rutinas.

            Pero por lo que se vio, el “acompañamiento” no tuvo mucho éxito y Silva se salvó de morir por un pelo y sólo porque otros habitantes de la casa donde vive, advirtieron un fuerte olor a gas.

            Además de desempeñar sus tareas como sacerdote, Silva daba clases en una universidad chilena y era comentarista de televisión.

            Y si le hubiera resultado el intento de quitarse la vida, su caso hubiera sido el cuarto de sacerdotes suicidas de los últimos 15 meses; sobre todos ellos existían “rumores” de presuntos delitos sexuales.

            El primero fue el salesiano Rimsky Rojas, quien se quitó la vida el 28 de febrero del año pasado agobiado por acusaciones de presuntos abusos deshonestos.

            Siete meses más tarde, el 9 de septiembre, se mató el sacerdote René Aguilera. Sufría de depresión y pesaban sobre él acusaciones semejantes.

            Mes y medio después, 21 de octubre, se suicidó el sacerdote asuncionista Jean Pierre Boutilel, de 69 años, presuntamente por los mismos motivos.

            La situación ha llevado a analistas políticos a preguntarse hasta qué punto es legal o conveniente someter a los curas a controles, para saber si sus conductas están a la altura de lo que predican y quieren aplicar a los demás.

            A poco de saberse que el padre Silva había intentado matarse, el arzobispado emitió un documento informando lo sucedido; que ocurrió en momentos en que la credibilidad de la Iglesia Católica chilena y sus ministros está fuertemente cuestionada por las largas que durante años dieron a las denuncias contra otro de sus sacerdotes emblemáticos, Fernando Karadima, quien fue finalmente sancionado por el Vaticano y puede ahora ser sometido a la justicia civil.

            Mientras tanto, continúan las denuncias contra otros sacerdotes abusadores.

            El mismo día del intento de suicidio de Silva, fue condenado a 10 años de cárcel el ex párroco de Melipilla Ricardo Muñoz, de 56 años de edad, por explotación sexual de cuatro menores.

            Y en Concepción quedó en prisión preventiva el sacerdote Audín Araya, ex rector y cura de colegios Salesianos, y a quien se le imputan delitos contra tres escolares.

            En la causa legal se afirma que sus superiores supieron de las denuncias; y que incluso se entrevistaron con familiares de las víctimas, a quienes prometieron que, si no lo denunciaban, lo quitarían de su puesto y evitarían nuevos contactos con menores, lo que en principio fue aceptado.

            Pero un año después, a mediados de 2009, al enterarse de que el sacerdote seguía a cargo de niños en otro colegio chileno de la misma congregación, uno de los jóvenes agredidos lo denunció ante la policía.

            Y todo sucede poco después de que ante los escándalos por la tardanza en el caso Karadima, la jerarquía diera a conocer un protocolo a través del cual seguirá las denuncias de abusos sexuales por parte de religiosos.

            Protocolo que será aplicado por un Consejo Nacional para la Prevención de Abusos contra Menores y Acompañamiento a las Víctimas, integrada por sacerdotes y laicos.

            Pero una de sus integrantes, Ana María Celis, quien es también asesora de los obispos, aclara que “no está hecho para una caza de brujas”.

XXXXXXXXXXXXXX

FIN DEL ARTÍCULO. 687 PALABRAS.

 

Anuncios

Acerca de Imagen Política

Somos un grupo de profesionales de la comunicación, que hemos conjuntado nuestra capacidad y experiencia en las áreas del periodismo escrito, radiofónico y de análisis político, que nos permite ser la firma más exitosa de: consultores políticos, de comunicación, estrategias de mercadotecnia y cabildeo.
Esta entrada fue publicada en Artículos y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s