Síntesis Política de Imagen Política

Finanzas, Negocios /Energía

  • Fed recorta previsión de crecimiento económico de EU
  • Crecimiento limitado del crédito bancario:  Moodys
  • Combate al lavado de dinero, prioridad: Cordero
  • Bancomer no le transfiere recursos a BBVA
  • Polémica por esquema de gas natural
  • Investigará PGR a Grupo Salinas por L21
  • Se venderán este año 863 mil vehículos: Nissan
  • Lanza Telmex salas públicas de telepresencia
  • Sorpresivo aumento de 4.9% en ventas al menudeo

Seguridad /Justicia / Salud

  • 1,671 muertos en combates con el Ejército
  • México narco apoya a Centroamérica
  • Revisemos ya política antidrogas: Calderón a EU
 

 

 

 

Gobierno / Partidos / Congreso /  Estados

  • Legal, la doble cachucha de panistas: Madero
  • No aplicará IFE medidas cautelares
  • PRI a Calderón: evitar nuevo choque de poderes
  • Cué transparentará maiceo a grupos de presión
  • Encinas pide voto panista; Bravo lo descarta
  • Tunden a Eruviel por educación

 

                                                                    TITULARES DEL DÍA
Financiero Menos crecimiento y más desempleo en EU
Economista IP de NL lanza un ya basta por inseguridad
Reforma Endosan a causantes pensiones de Pemex
Universal Se disparan robo, homicidio y plagio
Jornada Propone EU que ricos de AL paguen impuesto antinarco
Milenio 1,671 muertos en combates con el Ejército
Excélsior Calderón a EU: basta de caridad
Sol de México Absurdo legalizar las drogas, afirma EU
Crónica México y CA lanzan SOS contra el crimen
La Razón Hundido en las encuestas, PRD adelanta “fraude”
Impacto Período extraordinario si, pero en agosto

  • IP de NL lanza un ya basta por inseguridad. Los empresarios de Nuevo León declararon su hartazgo en contra de la inseguridad, con un “ya basta” a las autoridades municipales y estatales, por su incapacidad para coordinarse y la ineficiencia para poner un alto a la delincuencia organizada, mientras que las ejecuciones, robos y violaciones se han incrementado. Los diligentes de organismos del sector privado José Mario Garza, de la Coparmex; José Treviño, del Consejo Cívico de Instituciones (Ccinlac), y Eugenio Clariond, de la Caintra, advirtieron sobre la desesperación de ciudadanos y organizaciones cívicas por empezar a ver resultados a la brevedad, ya que revelaron que el Semáforo del Delito, que es la principal herramienta de medición, refleja a Nuevo León como un estado con seguridad física y patrimonial en rojo. “¡Ya basta alcaldes y Gobernador!, la ciudad está pintada de rojo y ustedes, con su falta de liderazgo y solidaridad, permiten que las fronteras municipales operen en favor de los criminales”, advirtieron. Los municipios de Monterrey, Guadalupe, San Nicolás y Apodaca encabezan la lista de delitos.  Ante tal situación, el sector privado de Monterrey presentó tres demandas urgentes a las autoridades estatales y municipales: en primer lugar concretar de inmediato una verdadera coordinación estado-municipios para la seguridad; en segundo, normalizar el mando policial en la capital; es decir, que haya una sola policía de proximidad para Monterrey y como tercer punto, tener disponible en la red la información a detalle sobre seguridad en los municipios. (Economista)

 

 

 

Sensatez

  • Jorge Castañeda. Sensatez y responsabilidad. No tiene nada de malo que quien ocupa un cargo público en el gabinete, en el Poder Legislativo o en gobiernos estatales tenga aspiraciones presidenciales y haga campaña durante un tiempo. Ahora bien, lo que el PRI, Fox, y hasta los rivales panistas de los secretarios de Estado del PAN alegan, en público y en privado, es que se les está pasando la mano a Cordero, Lujambio y Lozano, sin hablar, en otro contexto, de Enrique Peña Nieto o Emilio González. Ahí hay dos problemas reales. Se entiende muy bien por qué Cordero y Lujambio no dejan el cargo. Primero, porque si no estuvieran ahí, no hay cómo darse a conocer pues no pueden comprar tiempo aire para decir “soy fulano de tal y quiero ser Presidente”. Esto hoy en México, gracias a la desafortunada reforma del 2007, no es posible. ¿Cómo quieren que le hagan Cordero y Lujambio si contendientes como Creel, sobre todo, y Vázquez Mota, en menor medida, ya han alcanzado elevados índices de conocimiento? El cargo público para precandidatos funcionarios es un asunto de vida o muerte en esta materia. Segundo, sus equipos trabajan en Hacienda y en Educación y están dedicados a la campaña igual que ellos; lo hacen bien porque es gente experimentada, que ha estado en esto y saben lo que hacen. Podría uno decir que sólo lo hacen en su tiempo libre y no en horas hábiles. Pero nadie lo cree, porque no es cierto. Por equipos me refiero tanto a estrategas como a la gente de prensa, logística, secretarias, choferes, etcétera, lo mismo pasa en el caso de los gobernadores y legisladores. Esto sucede en México y en cualquier parte del mundo. El problema es que con la reforma absurda del 2007, determinamos que las campañas internas de todos los partidos empezarían hasta diciembre, y se resolverían hasta febrero. Esto genera una situación donde resulta casi imposible para los candidatos funcionarios sobrevivir sin el cargo. Por ejemplo, si mañana renunciara Lujambio, que siempre ha vivido de sus ingresos como académico, necesita conseguirse ingreso pues de algo tiene que vivir. Además necesita oficina, casa de campaña, equipo, etcétera. ¿Todo esto quién lo paga? Hace mucho sentido que deseen permanecer en el cargo por las razones mencionadas, pero también es lógico que el PRI y otros quieran acusarlos, y que también Creel y Vázquez Mota, a su manera, se quejen de que no está plano el terreno: pues no, no lo está. Creel hizo lo mismo hace cinco años, renunció a Gobernación hasta junio del 2005; y Calderón, implícita e incluso públicamente, le dirigía este mismo reclamo. ¿Qué esperaba Calderón entonces, que espera Creel ahora? Pero sí se vale poner el tema sobre la mesa pues es producto de la ley aberrante que tenemos. Y también lo es de una situación intrínsecamente difícil de regular, y de un dilema evidente: cómo escindir la personalidad, el día, el tiempo, la inteligencia, la habilidad de alguien en dos: la que dedica a su trabajo en una Secretaría de Estado y la que dedica a la campaña. Es muy complicado y no tiene soluciones evidentes. Me parece que el buen juicio y un cierto sentido de responsabilidad son las mejores brújulas, pero también el mejor antídoto es el costo político. Si el PRI, Creel y Vázquez Mota logran elevarle el costo político a Lujambio, a Cordero o a Lozano por estar en el gabinete mientras hacen campaña, tendrán que renunciar. No porque Calderón ni la ley los obligue, sino porque permanecer se volvería un pasivo político. Parecería entonces que el mejor incentivo para que renuncien antes sería que el costo de no hacerlo se vuelva impagable. Eso depende del PRI, del PRD, de Creel y de Vázquez Mota. El problema, claro, es que en todas partes se cuecen habas, lo que es cierto para Lujambio o Cordero, lo es con creces para Peña Nieto, González y, por supuesto, para Ebrard. Todos ellos en el fondo están haciendo exactamente lo mismo: usando recursos públicos para sus campañas. Mejor entonces, efectivamente que renuncien, pero todos.  (Reforma)

 

Pactos

  • Carlos Loret.  Los dos pactos entre el gobierno y Moreira.  El secretario de Gobernación tomó el teléfono y llegó a un primer acuerdo con el dirigente nacional del PRI. En medio de la crisis que generó en el gobierno federal la captura de Jorge Hank Rhon, sobre todo cuando empezaron a visualizar el ridículo en el escenario inmediato, José Francisco Blake Mora pidió a Humberto Moreira no “sobrecalentar” electoralmente la detención y manejarlo estrictamente como un asunto que se resolvería por las vías Judiciales. Era un buen arreglo para ambas partes: “Bajarle el volumen” al asunto Hank servía al gobierno federal que ya veía venir el fracaso y al PRI porque no quería que el público —particularmente el electorado del Estado de México donde hay una calle con ese apellido casi en cada municipio— recordara las andanzas que suelen solaparse entre priístas. Según fuentes con excelente acceso a ambos personajes, el pacto se aceptó de inmediato. Nadie más del PRI —además esa había sido la instrucción de Enrique Peña Nieto: no “engancharse” en el caso Hank— salió a rasgarse las vestiduras calificando la aprehensión de un golpe político y en el gobierno federal dejaron ir a Hank, que logró como para anotar en el récord: dos libertades el mismo día. Pero el silencio de Moreira ha sido más profundo. Se borró del mapa. No sólo se apega a la estrategia de no agitar las aguas, dejarlas tranquilas para que el candidato tricolor mexiquense Eruviel Ávila pueda navegar con su ventaja hasta el domingo 3 de julio. Es también respuesta a un segundo acuerdo entre el dirigente priísta y el gobierno federal: el ex gobernador de Coahuila dejaría de atacar al presidente Calderón a cambio de que el PAN frenara la exhibición de cuentas y enriquecimiento inexplicable de personajes vinculados política, laboral y familiarmente al dirigente del tricolor. En los últimos días, marcadamente, han llegado a nivel de escándalo las denuncias en contra del joven Vicente Chaires Yáñez, quien fuera Secretario de Operación y Administración del Ejecutivo del Estado de Coahuila con Moreira cuando era gobernador y que, desde esa posición aparentemente modesta, se habría convertido en uno de los más acaudalados ciudadanos, ya no digamos de esa entidad, sino hasta de McAllen, Texas. El golpe fue tremendo contra Humberto Moreira e intentaba de paso minar la ventaja en las encuestas que lleva su hermano Rubén en la búsqueda de la gubernatura del estado norteño en cuestión. Hoy a Humberto Moreira Valdés, cuyas declaraciones y debates sacaron del marasmo a más de un secretario de Estado panista con aspiraciones presidenciales, apenas se le escucha en los comerciales grabados de su partido. ******SACIAMORBOS. Erratita sobre las Historias de Reportero publicadas ayer: la reunión de los dos funcionarios estadounidenses en Los Pinos no fue el martes 7 de junio, sino el lunes 6, dos días después de la captura de Jorge Hank Rhon. “Venimos a ver cómo les ayudamos a resolver la bronca en que los tricolor. (Universal)

Engañabobos

  • Héctor Aguilar Camín. Engañabobos. La verdad estoy un poco harto de leer en la prensa que el político de un partido pide al precandidato de otro que si quiere ser candidato renuncie a su puesto. Es una tontería engañabobos parecida a la que exige que los políticos en el gobierno no se metan en las elecciones ni pretendan influir en ellas. Ambas cosas son artefactos verbales de la pequeña maniobra política y de la absoluta falta de imaginación. Lo segundo es peor que lo primero. Tan ridícula y fastidiosa como la acusación es la coartada que los precandidatos con puesto han encontrado: el señor no hace campaña política en sus horas de trabajo, sino en sus horas libres. Como si los políticos que pueden ser precandidatos a la Presidencia hubieran sido contratados con horario y checador de tarjeta, y no estén pensando y actuando, en realidad, todo el tiempo, en sus campañas. Qué decir de la petición de que los gobernantes no se metan ni influyan en las elecciones, que se mantengan como jefes de gobierno y no como jefes de partido. Al paso que vamos, no tardaremos en oír la exhortación final de neutralidad a quien gobierna, pidiéndole que, para no influir en la elección a favor de su partido gobierne mal, pues gobernar bien es una forma aviesa de influir en los votantes. (Es la petición implícita en la prohibición de que los gobiernos hagan publicidad de sus obras durante las elecciones). El país supura de gobernantes metiéndose en las elecciones y de gente con los puestos adecuados buscando la candidatura. Pero la petición de los engañabobos es: no hay que meterse en las elecciones ni usar los puestos para hacer política. Lo cual en realidad quiere decir: no te metas en las elecciones para que las gane yo y no uses tu poder para que yo pueda quitártelo. Estas necedades del debate público, sólo superadas por la prohibición constitucional de las campañas negativas, no hace sino estupidizar el proceso político, abaratar sus argumentos y hacerlo más hipócrita de lo que es. La democracia ha emparejado bastante a las fuerzas políticas, pero las fuerzas políticas siguen actuando como si los otros pudieran abusar de ellas y, desde luego, como si sólo los otros abusaran. De pronto el debate público suena a un abominable salón de clase donde todos tiran la piedra, todos esconden la mano y todos acusan al de enfrente con la miss. Ya sería hora de que entendieran que la miss no es una idiota, sino una burra arisca, y que no les cree una palabra. (Milenio)

Edomex / Camacho

  • Joaquín López-Dóriga. Anoche en Tercer Grado. Uno de los temas planteados por el doctor Leopoldo Gómez en la emisión, anoche, de Tercer Grado, fue quién ganaba y quién perdía en caso de que el resultado de las elecciones en el Estado de México mantenga el orden de todas las encuestas publicadas: primero el PRI, segundo el PRD y tercero el PAN. Y pareció privar el consenso, que no unanimidad, que de arrojar ese resultado el proceso del domingo 3 de julio, ganaría Enrique Peña Nieto, que resolvió las tentaciones de Oaxaca, Puebla, Sinaloa y Durango, también ganaría en cierto modo Marcelo Ebrard, por haber sido desechada su propuesta de la alianza PAN-PRD y perdería Andrés Manuel López Obrador, por la derrota de su candidato, Alejandro Encinas. En el caso de la relación AMLO-Ebrard, se da la paradoja de que al ganar el primero con su rechazo a la alianza, perdió con la derrota de Encinas, y Ebrard, habiendo sido derrotado en el proyecto de esa alianza, gana al perder el candidato de AMLO. En lo personal, coincido con ese consenso pero difiero en sus efectos. ¿Por qué? Porque López Obrador, primero, más que buscar una victoria del PRD en el Estado de México, quería impedir, como impidió, la alianza de legítimos y espurios (Marín dixit) y con eso se dio por satisfecho. De ahí el abandono en el que dejó a Encinas durante la campaña; y, segundo, porque no tomará este resultado como una derrota, nunca ha aceptado una en su vida pública, y seguirá operando igual, como si las elecciones en el Estado de México nunca hubieran existido, mandando el mensaje a Ebrard de que las encuestas son una patraña y haciéndose en toda forma de la franquicia de Convergencia como su partido, que se confirma en el patronazgo en medios de su campaña presidencial Morena, previsión en el, para mí, imposible caso de que no fuera postulado candidato presidencial por el PRD, que no tengo duda que lo será. Pero él es previsor. ******Retales. 1. MUERTO. Me dijo José Guadalupe Acosta Naranjo, candidato del PRD al gobierno de Nayarit, que antes muerto que declinar a favor de la abanderada del PAN, Martha Elena de Echevarría, esposa del ex gobernador Antonio Echevarría; 2. PERTRECHOS. Le confirmo: Elba Esther Gordillo ha designado presidente del Panal a su ex secretario Luis Castro, y a su hija, Mónica Arriola, secretaria general, convirtiendo al partido en su feudo familiar. Como en el Verde; y 3. HANK. En el caso Hank, sinónimo de ridículo, se tendrían más luces si se conociera quién dio la orden a los militares para el operativo. La juez Blanca Evelia Parra Meza desacredita su versión porque su reporte, dice, no coincide con la hora del video de seguridad de la mansión. Es decir, le da prueba plena a la hora de un video que se puede manipular o modificar por encima de un parte militar. (Milenio)
  • Pablo Hiriart. El Presidente provisional. Ante su inminente derrota en el Estado de México, el PRD vuelve a la antigua estrategia de deslegitimar procesos donde el vencedor será de otro partido. Lo que ha expresado el representante perredista ante el Instituto Estatal Electoral, Manuel Camacho Solís, es el preludio de un viejo y gastado número que volverán a poner en escena: desconocer el resultado de las elecciones. Es la estrategia de los perredistas en estos comicios, y les servirá de preparativo para lo que esperan que ocurra en la elección presidencial. Todo lo que veremos en estos días y en los siguientes al domingo 3 de julio va encaminado al 2012. Si el PRD ve perdida la elección presidencial —como ahora ve perdido el Estado de México—, buscará reventar los comicios o desconocer su validez y plantear un “gobierno provisional” o de “salvación nacional”. Ésa es la idea del lopezobradorismo. Y es el sueño de Camacho: una presidencia provisional o, mejor aún, de “salvación nacional”. En las elecciones de 2006 lo quisieron hacer, pero no pudieron porque la tercera fuerza en esos comicios, el PRI, optó por la institucionalidad y no se prestó a la jugarreta de López Obrador. Para el próximo año el escenario es diferente. Si las tendencias se mantienen, el vencedor será el candidato presidencial del PRI, y está por verse si el PAN le apuesta a la democracia y a la institucionalidad al reconocer el triunfo del priista en caso de darse. Los apuntes de Camacho sobre los comicios mexiquenses, publicados el lunes, son elocuentes: —“El árbitro electoral es parcial, está al servicio del PRI”. —“El PRI ha rebasado su gasto de campaña”. —“Fue público y notorio que en el periodo de las precampañas, el candidato del PRI realizó actos anticipados de campaña”. —“La simbiosis entre el gobierno y el PRI no tiene parangón”. —“La legislación electoral se modificó para beneficiar al PRI y perjudicar a la oposición”. Y concluye: “Ni los ciudadanos ni la opinión pública tienen por qué aceptar que, en la antesala de la sucesión presidencial, se regrese a las elecciones de Estado”. Ahí está el cuadro preconcebido para solicitar la anulación de la elección en el Estado de México. Generalidades, medias verdades aplicables a cualquier entidad gobernada por el PRD, mentiras completas, van a servir de arsenal para solicitar la anulación de esas elecciones. Como la diferencia entre el primero y el segundo lugares tendrá una amplitud considerable, los reclamos difícilmente van a prosperar. Pero lo que importa al dueño de la estrategia, López Obrador, no es el Estado de México, sino la elección presidencial. Y Camacho seguirá feliz el script porque en su mente también está la Presidencia, aunque sea provisional. (La Razón)

 

Izquierda

  • Ricardo Alemán. No saben perder. El pasado lunes adelantamos aquí que, luego de la derrota aplastante que sufrirá en el Estado de México, la izquierda partidista gritará “¡Fraude, fraude!”, y la misma noche del 3 de julio desconocerá la elección. Hoy todos conocen la estrategia del PRD y de sus aliados, gracias a que el jefe estatal de los amarillos, Luis Sánchez, ratificó que “el PRD no aceptará el resultado en el Estado de México”. ¿Por qué al final del proceso, cuando lo seguro es que serán derrotados, cuando gastaron el dinero y engañaron a todos? ¿Por qué razón Alejandro Encinas compra esa estrategia, que lo hace ver como vulgar oportunista de la política? La respuesta es simple. Porque ni el señor Encinas ni su jefe, Andrés Manuel López Obrador, y menos los líderes de la izquierda mexicana, son demócratas. ¿Y cómo se mide si un político es o no un demócrata? Otra vez la respuesta la regala el sentido común. La primera regla que aprende, ejercita y cumple un político que aspira a ser un demócrata es la lección de la derrota. Es decir, lo primero que aprende es saber perder. Y si tienen dudas, basta revisar el discurso que ante banqueros mexicanos pronunció hace unas horas ese demócrata de izquierda que gobernó Brasil hasta hace unos meses, y que se llama Luiz Inácio Lula. Ya en su calidad de polemista,  recordó sus tiempos de opositor, las tres ocasiones en que fue derrotado por el aparato estatal de Brasil e insistió en que, a pesar de esas derrotas, nunca trató de destruir al Estado brasileño. Más aún, dijo que, en tiempos electorales, se debe pelear con todo, pero una vez pasadas las elecciones, la prioridad es el país, la unidad y el trabajo en conjunto. Vale recordar que Lula se reunió ayer con Alejandro Encinas, el candidato de la izquierda en la contienda por el gobierno del Estado de México, a quien el ex presidente brasileño expresó su apoyo. Pero lo que seguramente no sabe Lula y lo que seguramente no escuchó Encinas de Lula es precisamente la lección de democracia. ¿Por qué? Porque Encinas presume de ser demócrata, se junta con los demócratas, les pide su apoyo, pero a la hora de la verdad, no sabe perder. Igual ocurre con AMLO, el mítico tabasqueño famoso por su profundo autoritarismo y porque, igual que los viejos priistas, nunca aprendió la lección básica de la democracia: la de saber perder. Es una vergüenza, para la democracia mexicana, claro, que una incipiente democracia latinoamericana, como la peruana, haya ofrecido una lección en su más reciente proceso electoral presidencial. La noche de la elección, la candidata derrotada reconoció su derrota, felicitó al ganador, y punto. Y seguramente los acólitos del mesías tropical, su claque de intelectuales y periodistas orgánicos —todos ellos conocidos por su gusto por el autoritarismo y su fobia por la democracia— argumentarán que no hay nada peor en el mundo que el horroroso aparato electoral priista, con todo el peso del Estado, todo el dinero público, con todo el corporativismo y con lo peor de la política. Y es probable que tengan razón, que el PRI sea el peor engendro político electoral del viejo y del nuevo siglo. Pero seguramente olvidarán esos acólitos del mesías tropical y esos intelectuales y periodistas orgánicos que el PRI es tan eficiente y tan perfecto que convirtió a la izquierda y a la derecha mexicanas en partidos políticos a su imagen y semejanza. ¿Ya lo olvidaron? Vamos a un ejercicio memorioso elemental. ¿Qué hicieron AMLO y el PRD en sus tiempos de jefe de Gobierno del DF? ¿No hicieron elecciones de Estado? ¿No usaron desde el gobierno todo lo que hoy critican en el Estado de México? ¿No abusaron del dinero público, del corporativismo, no fue AMLO el que más gastó en medios en las elecciones presidenciales de 2006? Si AMLO, si Alejandro Encinas, si Luis Felipe Bravo Mena, ya sabían del cochinero en el Estado de México, ¿por qué no lo denunciaron al principio, por qué participaron en la elección, por qué “agarraron” el dinero y luego gritaron “¡Fraude, fraude!”? La respuesta todos la saben. Y la recordamos si la olvidaron. En México está por regresar el PRI, porque la derecha del PAN y la izquierda del PRD —junto con sus groseros partidos familiares— han sufrido la más escandalosa derrota cultural. El PRI de Peña Nieto va de regreso —con Eruviel Ávila por delante— porque el PAN y el PRD no son alternativa, porque son igual o peor que el PRI. Al tiempo.*****EN EL CAMINO. Ante el desdén ciudadano, hoy se inicia la guerra en el IFE. Y luego vendrán los gritos y los sombrerazos. (Excélsior)

Payasadas

  • Leo Zuckermann. De payasadas y preparación de expedientes. Oficialmente todavía no comienza el proceso electoral de 2012 y ya estamos involucrados en una serie de controversias políticas y jurídicas tan estúpidas como mañosas. Todo se debe a la sobrerregulación en materia electoral del sistema mexicano; a la gran cantidad de prohibiciones de actos —perfectamente válidos y legítimos en otras democracias— que aquí están proscritos. Será porque los mexicanos no somos humanos sino marcianos. Una de esas prohibiciones se denomina “actos anticipados de campaña”. En México, un político tiene que esconder sus intenciones de competir por un puesto de elección popular. En otras palabras, nuestras leyes promueven la vieja institución priista del tapadismo. Los suspirantes deben permanecer tapados hasta que tengan permiso de quitarse la capucha. Ridículo. En una democracia, lo contrario es lo saludable, es decir, que los políticos, con transparencia, revelen si van a competir o no por un puesto de elección popular. Entre más temprano lo hagan, mejor para el electorado. Los votantes tendrán más tiempo para conocer al individuo en cuestión y ver de qué tamaño está hecho. Más sabemos de un personaje que revela que quiere ser Presidente tres años antes de la elección, del que lo hace tres meses antes de ésta. Pero en México, la democracia de repente parece un asunto de los viejos tiempos del autoritarismo priista. “Hay que respetar los tiempos”, dicen los defensores de la sobrerregulación como si fueran Gustavo Díaz Ordaz hablando de la sucesión presidencial. “Todos tienen que salir parejos. Nadie se debe adelantar”, piensan como si esto fuera posible en una democracia, como si alguien pudiera ponerles un bozal a los políticos que aspiran a gobernarnos. Con este tipo de regulaciones absurdas, lo único que generan son simulaciones. Jorge Ramos, periodista que trabaja en Estados Unidos, le pregunta con toda naturalidad a AMLO si quiere ser Presidente en 2012. El susodicho responde: “Sí. Vamos a participar. No me puedo adelantar porque nos van a acusar de actos anticipados de campaña”. “Ya se adelantó ahorita” replica Ramos. “No. No te dije nada. Te dije que vamos”. Es de risa loca. ¿Alguien duda que AMLO lleve cinco años en campaña presidencial? ¿Quién duda que Peña Nieto, a pesar de que lo esconda, vaya por la Presidencia? ¿Qué decir de Beltrones o Ebrard? ¿Y los seis panistas que ya lo reconocieron? ¿Acaso todos estos personajes no están ya en campaña para por lo menos lograr la nominación de sus partidos? Desde luego que sí. Pero todos tienen que medio decirlo o medio esconderlo porque corren el riesgo de que sus adversarios los acusen de actos anticipados de campaña, de que el IFE los castigue y les niegue su registro. El PRI, como si fuera blanca palomita, acusa a los secretarios Ernesto Cordero (Hacienda), Alonso Lujambio (Educación) y Javier Lozano (Trabajo) de actos anticipados de campaña lo cual, según ellos, afecta la equidad de la contienda. También dice que abusan de sus cargos para promover su imagen con fines electorales. El IFE ahora tendrá que investigar. Vendrá una feria de abogados, audiencias y todo tipo de procedimientos para atender la queja del PRI. Se tratade una payasada resultado de una ley disfuncional, de una norma antinatural de la política. Y de un acto vergonzoso: en México, donde no se investigan miles de homicidios, el Estado gasta recursos que escasean para indagar si un político comete el pecado de hacer política. Pero, más allá de la fantochada vergonzosa, los partidos también levantan estas querellas para ir armando un expediente en caso de perder la elección. Lo necesitan para justificar una posible derrota con el lastimoso discurso de que perdieron porque les hicieron trampa, no por sus errores. Lo hacen para preparar el expediente en caso de que tengan que salvar la cara. Con esta nueva queja, el PRI envía la señal de que ya está preparando un legajo, que seguramente acabará siendo bien grueso, en caso de no ganar la Presidencia. También de eso se trata. (Excélsior)

Chango

  • Jorge Fernández. Más allá de la caída del Chango Méndez. La caída de Jesús El Chango Méndez desarticula, por supuesto, la estructura de mando del cártel de La Familia, y muy probablemente provocará una limpia de integrantes de esa organización, misma que ya había comenzado desde días atrás, encabezada por el grupo conocido ahora como Caballeros Templarios, que encabezan Servando Gómez La Tuta y Enrique Plancarte El Kike. Es un golpe duro que modificará la situación del narcotráfico en toda la región, pero la influencia y la forma de actuar del crimen organizado, particularmente en Tierra Caliente, en zonas de Michoacán y Guerrero, trasciende a sus líderes. Días atrás, tres ejecutivos de una importante empresa estaban realizando, con un chofer, un recorrido por esa zona, donde tienen importantes intereses económicos. Al llegar a uno de los pueblos, fueron emboscados y secuestrados por un grupo de sicarios que portaban en sus camionetas todo tipo de armas de alto poder. Durante varias horas fueron amedrentados e interrogados mientras el comando se internaba en el monte. Todo el tiempo estuvieron comunicados por radio, aparentemente con autoridades locales que les iban pasando información sobre fuerzas de seguridad federales en la zona. Tuvieron suerte. Horas después los llevaron a una terminal de autobuses y les ordenaron que se fueran inmediatamente del lugar. Esperaron hasta que abordaran el primer autobús que salía de la terminal y se quedaron, obviamente, con todas sus pertenencias. Lo mismo ocurre con inaudita frecuencia en toda la Tierra Caliente, tanto en la zona de Guerrero como en Michoacán. Y todo indica que esos grupos parecen haber trascendido ya a sus liderazgos regionales. Son una suerte de pandillas con enorme autonomía y a veces se disfrazan de grupos con intereses políticos. Es verdad que con la caída de El Chango Méndez la estructura de mando de La Familia queda desarticulada y que los llamados Caballeros Templarios se quedarán con el control de la zona (como ya lo tenían hasta la división provocada por la muerte de Nazario Moreno, el jefe de todos ellos); también es verdad que, por eso mismo, el cártel del Pacífico se quedará con el control de la plaza y probablemente de toda Tierra Caliente, en una operación que abarca Guerrero, incluido Acapulco y también el estado de Morelos y debilita con ello seriamente a sus rivales, Los Zetas. Pero el problema va más allá y pasa por un tema estructural que está lejos de solucionarse, porque el gobierno local no está ocupado en ese asunto. Y es el de las policías locales, profundamente permeadas por la delincuencia organizada, sobre todo en estados como Michoacán. Los resultados contra los grupos criminales son los que generan las fuerzas federales, las policías locales no aparecen. Si los resultados del operativo Conago 1 fueron particularmente pobres en el país, en toda esa región pasaron simplemente desapercibidos. En estados como Michoacán, el mayor problema de seguridad es el de las policías locales. Y qué mejor ejemplo de ello que  la detención del jefe de la policía de Tarímbaro, el mismo martes, cuando transportaba armas y drogas. ¿Quién le teme a Gladys López? Gladys López no es tan conocida, pero es una de las pocas mujeres que tiene el PAN con enorme talento operativo y político. Es honesta a carta cabal y también la esposa del secretario de la Función Pública, Salvador Vega, pero su carrera, como ocurre con Margarita Zavala respecto a Felipe Calderón, y con tantas otras mujeres, la ha construido Gladys con su propio esfuerzo. Pero a alguien, o a algunos, les molesta mucho Gladys López. Desde meses atrás se está difundiendo una información que siembra la sospecha de que Gladys, cuando fue subprocuradora de Verificación de la Profeco, mantuvo reuniones con gasolineras para pedirles cuotas, recursos, para el PAN. Todo basado en una denuncia que involucra a unos gasolineros de Cancún y a seis ex verificadores de esa institución actualmente procesados. Medios y periodistas respetables se han hecho eco de esa denuncia. El único problema es que se trata de una falsedad. Primero, como lo ha aclarado ya la Procuraduría General de la República, porque no existe averiguación previa alguna que involucre a Gladys López, en ningún tipo de delito. Segundo, porque la denuncia de la que se habla se inició dos años después de que ella dejó la Profeco, lo que ocurrió en 2008. E incluso la reunión de la que se habla, con los gasolineros de Cancún, ocurrió también cuatro meses después de que la funcionaria dejó la Profeco. Y todo se basa en una denuncia anónima presentada un año y medio más tarde. Y se termina obviando lo más importante: durante la gestión de Gladys en la Subprocuraduría de la Profeco, más de tres mil estaciones de servicio fueron sancionadas porque eran las que no vendían litros de a litro, entre otras irregularidades. Alguien quiere sacar raja electoral del tema o ajustar cuentas demasiado tardías. (Excélsior)
  • Sergio Sarmiento.  Chango y Chayo. Un gran triunfo logró la Policía Federal con la captura de El Chango, Jesús Méndez Vargas, presunto líder de la Familia Michoacana, en Aguascalientes este 21 de junio. Con anterioridad las fuerzas federales habían matado a Nazario Moreno González, El Chayo, considerado cabeza de la Familia Michoacana antes de El Chango. El optimismo del vocero de seguridad pública, Alejandro Poiré, parecería justificado ante estos hechos. En casi todas las guerras, la victoria se logra cuando se mata o se captura a los líderes del ejército rival. Las numerosas capturas y muertes de capos del narco en los últimos años sugerirían que pronto las organizaciones criminales se rendirán o se dedicarán a otras actividades… O ¿será? Por lo pronto el doctor Poiré nos dice que la Familia Michoacana ha quedado destruida. Ya no hay jefes que la encabecen. Y, sin embargo, muchas preguntas saltan a la mente. ¿Decidirán los miembros y mandos medios de la Familia Michoacana retirarse o entrar a trabajar como peones en las huertas de aguacate de Michoacán ahora que se han quedado sin líderes? ¿Quedará el estado de Michoacán libre del tráfico de drogas? ¿Llevará esta caída en el flujo de enervantes a un descenso en el consumo de la droga? ¿Preferirán los consumidores estadounidenses o mexicanos echarse unos shots de tequila en lugar de marihuana ya que éstos sí son legales? ¿Significa el descabezamiento de la Familia el fin de la violencia que ha asolado al estado de Michoacán en los últimos años? La verdad es que nadie se atreve a ofrecer respuestas positivas a estas preguntas. Poco importa qué tan importantes hayan sido El Chayo y El Chango en la organización: lo más probable es que los cientos o miles de personas que han estado trabajando para la Familia Michoacana continúen sus operaciones sin muchos cambios. De entre sus filas surgirán nuevos dirigentes para las células que ya existen. Lo más probable es que la violencia, en lugar de disminuir, aumente Si es verdad que El Chayo y El Chango controlaban a la Familia, ahora surgirán pleitos entre los capos menores que buscarán quedarse con la organización. Los Caballeros Templarios no desperdiciarán la oportunidad de quedarse con el territorio que antes tenía la Familia. Pero también otros grupos, desde los Zetas hasta el cártel de Sinaloa pasando por el del Golfo, encontrarán sin duda una oportunidad para adquirir nuevas posiciones. Muchas veces las autoridades nos han anunciado en el pasado la destrucción de algún cártel. En algunas ocasiones, de hecho, sí han sido reales estos triunfos. Por ejemplo, el viejo cártel de Guadalajara, que encabezaban Ernesto Fonseca, Miguel Ángel Félix Gallardo y Rafael Caro Quintero, fue desmantelado en los años ochenta. Pero el resultado no fue una disminución del narcotráfico o la violencia. Por el contrario, la fragmentación de la organización original llevó a la creación de los cárteles de Sinaloa y Tijuana, los cuales empezaron a enfrentarse entre sí. El tráfico de drogas nunca se redujo. Yo no sé si la muerte de El Chayo o la detención de El Chango vayan realmente a destruir a la Familia Michoacana, como dice el doctor Poiré. Ciertamente hay que aplaudir que la Policía Federal pueda dar golpes como éste que se basan, al parecer, en un trabajo de inteligencia Pero si la historia del cártel de Guadalajara es una indicación de lo que puede ocurrir ahora, lo lógico es esperar más violencia. No habrá ni una disminución en el flujo de drogas ni una baja en el consumo en México o en Estados Unidos, que deberían ser los objetivos de esta guerra. ***** Bolsillo. La recuperación empieza a llegar al bolsillo de los consumidores. Las ventas al menudeo, según el INEGI, aumentaron 2.9 por ciento en enero-abril de este 2011 frente al mismo periodo del 2010. No es mucho, pero sí señala una mejoría Las ventas al mayoreo, sin embargo, sólo avanzaron 1 por ciento. (Reforma)

Oportunidad

  • Ciro Gómez Leyva. No pateen esta extraordinaria oportunidad. Hay que ser justos con la memoria. Existen al menos dos antecedentes directos de la reunión que tendrá lugar esta mañana en el Castillo de Chapultepec: la del Consejo Nacional de Seguridad Pública, agosto de 2008, aquella del “si no pueden renuncien”, de Alejandro Martí; y la estrujante secuencia de testimonios en Ciudad Juárez, febrero de 2010, tras la matanza de los jóvenes en Villas de Salvarcar. El presidente Calderón se sentó, escuchó y aguantó vara en ambas. Hoy no será diferente con Javier Sicilia y las víctimas que lo acompañan en la Caravana del consuelo. Aunque hay un sentimiento de que esta vez el reclamo será más severo. Ojalá Sicilia y los suyos no se pierdan en una altercación justiciera. Lo dijo en Ciudad Juárez: son las autoridades que tenemos, y con ellas tenemos que hablar. El néctar del movimiento surgido en Cuernavaca hace tres meses es firme, decidido, pero es suave, poético, es la voz del dolor. Triste sería verlo convertido en reyerta. Ojalá, también, que el presidente Calderón y sus funcionarios (creo que fue un error de la negociación excluir a los apellidos centrales: García Luna, Galván, Saynez), no vean la reunión de hoy como un mal trago inexorable al que, una vez ingerido, le puedan dar trámite burocrático. La oportunidad es extraordinaria. No debe patearla un gobierno que, dígase lo que se diga, se plantó frente a los criminales, los hijos de puta. No debe hacerlo el prometedor movimiento social que ha venido a decirnos que la tragedia 2007-2011, no es cosa de cifras, sino de mexicanos de carne y hueso, con nombre y rostro. Extraordinaria oportunidad para nutrirse mutuamente. (Milenio)

Protestas

  • Carlos Ramírez.  ¿Están oyendo Ebrard y Cué?  Límites de la protesta callejera.  Cuando apenas tomaba el control de la Secretaría de Gobernación, Jesús Reyes Heroles enfrentó su primer problema callejero: un plantón de disidentes en el cruce de Insurgentes y Paseo de la Reforma. Sin vacilar, el funcionario mandó a la policía a liberar el cruce a toletazo limpio. Cuando le reclamaron el uso de la fuerza, el autor de El liberalismo mexicano respondió con frases secas: -Interrumpir ese cruce es un asunto de seguridad del Estado. Y así era, en efecto. En lo que tardó en tomarse la decisión, la ciudad de México se paralizó en círculos concéntricos. Con el uso de la policía, el secretario de Gobernación que realizó la reforma política más profunda fijó los límites de la protesta callejera. Cuando una fracción radical del movimiento 15-M de España decidió dar un paso radical y buscó el choque con la policía, las autoridades de Barcelona no vacilaron en también dar el paso hacia adelante. La protesta había rebasado la línea roja de la democracia, pues los radicales rodearon el Parlamento, impidieron el ingreso de legisladores y varios fueron rociados con agua y pintura e insultados. La justificación oficial fue clara: la legitimidad de la democracia avala el uso de la fuerza contra grupos violentos minoritarios. Oaxaca y el DF se han convertido en el paraíso de los plantones. Una cosa son las manifestaciones y otra el asentamiento en vías de comunicación. Lo peor de todo es que en la ciudad de México existe un reglamento que prohíbe la interrupción intencionada de las vías de comunicación y la afectación a los derechos de terceros, pero el paternalismo y la tolerancia se han llevado al absurdo: proteger los derechos de los que afectan los derechos de terceros. Si un ciudadano se estaciona en lugar prohibido es inmediatamente castigado por la policía; si una marcha de más de tres personas con consignas políticas hace lo mismo, la policía los cuida como no lo hace con los ciudadanos mayoritarios. En Oaxaca la situación es mucho más grave: los maestros y algunos otros grupos radicales no sólo se plantan en zonas de alta densidad de vialidad sino que obstaculizan negocios privados e impiden que los ciudadanos utilicen sus servicios. Se trata de un atentado contra la libertad de comercio. La autoridad, en lugar de fijar las condiciones de libertad de protesta hasta el límite de afectar los derechos de terceros, prefirió emitir un reglamento para regular el uso de la fuerza, con lo que la policía se ató de manos y no tiene facultades legales para garantizar la vialidad de la mayoría de los ciudadanos. La diferencia entre represión y derechos de terceros radica en la garantía para la protesta social pero también para la vialidad ciudadana; por ello, de lo que se trata es que las autoridades gubernamentales decidan obligar a los manifestantes a no provocar intencionadamente afectaciones a derechos de terceros y a utilizar una parte mínima de los confinamientos urbanos. Pero las organizaciones que protestan han decidido, ante la pasividad y hasta complicidad de las autoridades, invadir las vías y provocar conflictos viales que dañan las necesidades de terceros que tienen que buscar vías alternas porque las manifestaciones se han apoderado de las ciudades. Lo grave de todo es que los grupos que manifiestan públicamente su protesta no utilizan el bloqueo para exigir atención sino para provocar una reacción de fuerza gubernamental y conseguir la victimización de su movimiento. En Oaxaca, cada año a lo largo de más de un cuarto de siglo, los maestros se plantan en el Centro Histórico y lo convierten en su Plaza del Sol pero dañando la vida cotidiana y los negocios. La autoridad, en lugar de aplicar la ley, espera con paciencia a que los maestros lleguen a la conclusión, a lo largo de más de un cuarto de siglo, que no conseguirán sus demandas y entonces se trasladan a la ciudad de México a organizar marchas y plantones. Los gobernantes prefieren el mal menor: que se afecte la vialidad de las mayorías a fin de que una minoría estridente no escale el conflicto hasta llegar a la violencia. Lo grave es que no se necesita la represión para aplicar la ley a favor de las mayorías. Alejandro Encinas, como jefe de gobierno en 2006, permitió que abusivamente López Obrador instalara tiendas de campaña a lo largo de Paseo de la Reforma para una protesta electoral; pero las tiendas estuvieron prácticamente vacías. El daño económico exhibió la impunidad de López Obrador y la sumisión de Encinas. La lección de Barcelona no fue el uso de la fuerza en sí, sino la definición de los linderos entre protesta y abuso. La legitimidad de la democracia española no vaciló en dar la orden de apartar a los abusivos violentos. El apoyo mayoritario a las autoridades obligó a los radicales a no volver a repetir el numerito. De otra manera, las autoridades habrían abdicado de su función de responder a las mayorías ciudadanas en el espacio público. En Estados Unidos existen leyes que regulan la protesta y la policía ejerce la fuerza para aplicar la ley y proteger a los demás ciudadanos. Lo peor de todo radica en el hecho de que el efecto final de las marchas y plantones es prácticamente inexistente en México; es decir, que la protesta callejera nunca consigue su objetivo de obtener resultados pero sí afecta la vida cotidiana y cuesta horas-hombre de trabajo y sobre todo daña la estabilidad emocional de los que quedan atrapados en los embotellamientos cotidianos. Y buena parte de las demandas tienen que ver con la autoridad pero ésta prefiere permitir el desorden urbano en las calles que atender la lista de demandas. Por ello la protesta en México ha llegado al uso de machetes o al asalto violento de edificios de gobierno. El ejercicio de la autoridad no siempre es violencia del Estado. Pero, eso sí, debe aplicarse para servir a las mayorías. (Financiero)

 

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