A 40 años de que partió Pedro Rodríguez

A 40 años de que partió Pedro Rodríguez
Julio de 2011
Por J. Antonio Aspiros V.

El 11 de julio se cumplirán 40 años de la muerte de Pedro Rodríguez de la Vega, un mexicano que por sus méritos deportivos tuvo muchos reconocimientos en el extranjero pero le fueron regateados en su país, donde sin embargo es recordado por la comunidad de amantes del automovilismo gracias a la labor de la Scudería Hermanos Rodríguez (SHRAC).

Pedro -“quizá, el mexicano más conocido en el mundo”, según el periodista Roberto González Pérez (El Heraldo de México, 1971)- perdió la vida cuando su Ferrari 512M “se estrelló contra el muro de contención de la cuneta, rebotó y se precipitó sobre la pista envuelto en llamas” debido al “desprendimiento de un neumático”. Fue llevado a un hospital, donde falleció, según las agencias AFP y AP.

Eso ocurrió en las 200 Millas de Norisring durante una carrera en la que el piloto aceptó participar de último momento, y para recordarlo la Scudería colocó hace cinco años una placa en el sitio del accidente y produjo con la firma Brumm una serie numerada de copias a escala del 512M. El pasado 1 de julio, directivos de la SHRAC encabezaron “una pequeña conmemoración” en la curva fatal del propio circuito alemán, que el piloto finlandés Leo Kinnunen calificó hace cuatro décadas como “idiotamente peligrosa”.

Un año antes del accidente, el presidente Gustavo Díaz Ordaz había dispuesto que el autódromo de la Ciudad de México llevara el nombre de Ricardo Rodríguez (hermano de Pedro, fallecido en 1962), pero nunca fue develada la placa respectiva. Y cuando Pedro murió, el gobierno de Luis Echeverría ofreció renombrarlo ‘Hermanos Rodríguez’, aunque también canceló el Gran Premio de México de F1 como “homenaje” (¿?) al deportista caído.

El próximo 17 de julio tendrá lugar allí una carrera de la serie Nascar México, y los directivos de la Scudería César Tiberio Jiménez y Carlos Eduardo Jalife Villalón solicitaron a los organizadores que se denomine ‘GP Pedro Rodríguez 40’ en homenaje al corredor.

Versátil como fue, Pedro participó en pruebas de diversas categorías y, según datos de González Pérez, gran amigo suyo a quien acompañó en muchas de las pruebas internacionales, tomó parte “De 1964 a la fecha (1971) en 54 carreras de Fórmula Uno, valederas para el campeonato Mundial de Pilotos”, de las cuales ganó en Sudáfrica (1967) y Bélgica (1970).

El libro biográfico ya agotado y también editado en inglés en Estados Unidos, Los hermanos Rodríguez, de Carlos Jalife, relaciona las 279 “carreras principales” de Pedro a partir de 1953 (nació en 1940), con sus resultados (33 victorias) y demás datos básicos, en pruebas como, por ejemplo, las 24 horas de Le Mans, donde corrió desde los 18 años y ganó en 1968 con Ford GT40, y las 24 de Daytona Beach, Florida, con triunfos allí en 1970  y 1971 con Porsche 917K.

Fue gran corredor bajo lluvia y en pruebas de resistencia de seis, 12 y 24 horas; de mil kilómetros y de mil millas, y con sus victorias contribuyó a que Porsche fuera campeón mundial de marcas, categoría Sport, en 70 y 71. El jefe del equipo, John Wyer, lo consideró uno de “los más excepcionales pilotos del mundo” en prototipos.
En París fue perseguido por multitudes; en Sebring, Mónaco, Zandvort, Le Mans y otras pistas fue aclamado; en Montecarlo “una avalancha humana se acercó a saludarlo y entre jalones y apretujones fue tirado, pero se entristecía cuando llegaba a México y pocos realmente reconocían su valía. Alguna vez, vimos cómo en el Autódromo de la Magdalena Mixhuca le silbaban”, escribió Roberto González.
Enrique Martín Moreno, representante de México ante la Federación Internacional de Automovilismo, lo consideró “un titán del deporte (que) nunca contó con el apoyo de los mexicanos”. Pero aún así, miles lo acompañaron, por momentos bajo la lluvia, desde el aeropuerto y la funeraria hasta el panteón Español cuando sus restos llegaron a México para ser sepultados, según escribió Jaime Durán en Excélsior.
Martín Moreno, también presidente de la Asociación Nacional Automovilística, le dijo a Pedro en la oración fúnebre en el cementerio que “los hombres como tú no se entierran, se siembran. Ojalá que tu semilla fructifique”.

Pedro Rodríguez confesó alguna vez que corría por el placer de conducir a más de 300 kilómetros por hora, y ciertamente demostró que lo disfrutaba a pesar de conocer los riesgos. Por los resultados de esa pasión figuró en El libro Guinness de los récords.
Meses después de su muerte, su padre don Pedro Rodríguez escribió en el diario Esto que “Me preguntan muchos porque (sic) impulsé a los muchachos, sin medir las consecuencias. Lo real es que sabía a lo que estaban expuestos. Yo confiaba tanto como ellos mismos en su habilidad. Pero en el automovilismo existen muchos factores desconocidos que pueden ser mortales [.] Me gasté (en impulsarlos) cerca de 10 millones de pesos de los cuales pude disponer gracias a que en ese entonces tenía industrias que producían ganancias fabulosas, pero que se acabaron”.

Pedro fue muy apreciado en Daytona. Recordamos haber visto en 1976 que la única fotografía en la sala de prensa del circuito, era la suya. A propuesta del Comité de Deportes de la Organización de Estados Americanos, el 4 de febrero de 1983 la parte de ese circuito conocida como Herradura Internacional fue bautizada como ‘Curva Pedro Rodríguez’. Develaron la placa su madre Concepción de la Vega, quien ya había enviudado, así como el secretario general de la OEA Alejandro Orfila y el directivo del citado Comité, William H. France.

“Es el primer sector del circuito de Daytona. que recibe su nombre (de Pedro) en honor de un deportista de América, en 24 años de existencia”, escribió entonces Excélsior. “Y para enero de 2012 -informó Carlos Jalife a los socios de la SHRAC- estamos planeando ir al 50 aniversario de la carrera de resistencia en Daytona, a ver si rescatamos la curva Pedro Rodríguez”.

La Scudería fue fundada por los hermanos Rodríguez, pero cesó su actividad tras la muerte de ellos hasta que, en 1997, la refundaron Carlos Jalife, Ignacio Segura Niño y el hermano de los pilotos y corredor también, Alejandro Rodríguez de la Vega. En la actualidad recupera la historia del automovilismo mexicano, organiza días de pista, edita un boletín mensual y el anuario Scudería, lleva a cabo la clasificación anual de pilotos mexicanos, cuenta con su salón virtual de la fama, hace premiaciones anuales y tiene más de 200 socios de número tanto en México como en el extranjero, entre ellos los personajes más destacados del automovilismo nacional e internacional.

Anuncios

Acerca de Imagen Política

Somos un grupo de profesionales de la comunicación, que hemos conjuntado nuestra capacidad y experiencia en las áreas del periodismo escrito, radiofónico y de análisis político, que nos permite ser la firma más exitosa de: consultores políticos, de comunicación, estrategias de mercadotecnia y cabildeo.
Esta entrada fue publicada en Columnas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s