Síntesis Política de Imagen Política

Finanzas, Negocios /Energía

  • Cae utilidad de banca 11.3%: CNBV
  • Presta BID 190 mdd a México para agro
  • Bancos de UE adoptarán reglas de Basilea III
  • Crédito al consumo logra su mayor alza en 3 años
  • Urge definición legal del microcrédito productivo
  • Más de 220 mil hogares dejaron de recibir remesas
  • PEP confirma existencia de reservas de shale gas
  • PAN : periodo extra para discutir TLC con Perú
  • Prevé Pemex  330 contratos en 4 años

 

Seguridad /Justicia / Salud

  • PGR:  pruebas contra liberación de Hank Rhon
  • Manlio:  no utilizar justicia como arma política
  • Aseguran 839.5 toneladas de precursores
 

 

 

 

Gobierno / Partidos / Congreso /  Estados

  • PRI a gobernadores:  evitar escándalos
  • Reanima PRI expectativas para el periodo extra
  • Habrá reforma política: partidos a ONG
  • Cumple Peña su compromiso número 600
  • Alejandro Rojas se apunta al GDF

                                                                    TITULARES DEL DÍA
Financiero Recomienda Soros “plan B” a Europa
Economista Alemania y Francia avalan rescate griego
Reforma Vacacionan jueces; Greg Sánchez sale
Universal Capturas no frenan narco: EU
Jornada El GDF dio a OHL concesión carretera de paga por 30 años
Milenio Calderón, “delirante” operador panista: PRI
Excélsior PRI a Calderón: habrá reformas
Sol de México Entrega Peña su compromiso 600
Crónica La PGR tira la toalla ante Greg y JC Godoy
La Razón PGR retiene a Greg en DF con brazalete
Impacto Encuestas no me favorecen, declino, decide Lozano

 

  • Capturas no frenan narco: EU. La captura o muerte de los capos mexicanos del crimen organizado no ha incidido en la disminución del tráfico de drogas, de acuerdo con un estudio de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del gobierno estadounidense. La investigación determina que es nulo el impacto de la lucha contra el crimen organizado que emprende México en el flujo de estupefacientes: “No existe ningún patrón apreciable que indique un incremento o decrecimiento en el aseguramiento de drogas con la eliminación de personajes clave”. El reporte menciona que la única variable que impacta el flujo de narcóticos, más allá del arresto de los líderes de los cárteles, recae en el desarrollo de los ciclos agrícolas en México. Al respecto, Jorge Chabat, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), opinó que el tráfico de drogas se mantendrá hada Estados Unidos, pero como resultado de la demanda que sigue existiendo entre los consumidores de ese país. Para Samuel González, consultor en seguridad nacional, los resultados del estudio no indican que la estrategia mexicana esté fallando. El flujo de drogas, agregó, es resultado de diversas situaciones en el mercado y no exclusivamente de las acciones que se toman en el lado mexicano. Coincidió en que la demanda de EU es uno de los factores que influyen.  (Universal)

 

Todos Pierden / Caída

  • José Woldenberg. Malas noticias: todos pierden. Un tipo entra a las dos de la tarde a una cantina casi vacía Apenas están haciendo la limpieza, pero hay servicio. Se acerca a la barra y pide solamente un vaso de agua, y aunque el cantinero lo ve con recelo, se lo da. En el extremo se encuentra otro cliente que a pesar de la hora va en su sexto trago. Se saludan. Entra el dueño y le pregunta al barman de manera socarrona cómo van las ventas, y éste le contesta: -hasta el momento bien, un promedio de tres tragos por cabeza. El cantinero no ha mentido. Seis tragos entre dos, dan tres. El promedio es correcto. Lo malo sería que a partir de esa información el empresario o el mesero o los comensales empezaran a sacar conclusiones. Lo más probable es que con tres tragos nadie esté del todo sobrio pero tampoco es posible que alguien esté demasiado borracho. Mientras que la observación arroja que hay un tipo absolutamente sobrio (lo cual no es un mérito) y otro medianamente borracho (lo que por cierto tampoco es una falta). El INEGI nos informa que el ingreso promedio mensual por hogar es de 11 mil 645 pesos. Y a esa cifra bien se le puede aplicar el viejo y mal chiste anterior. Porque ¿para cuántos hogares mexicanos esa es una cifra inalcanzable, anhelada, utópica; y para cuántos otros resulta mínima, irrisoria, despreciable? Me recuerda aquella vieja caricatura de Quino en la cual espectadores de diferentes niveles sociales ven a Charles Chaplin, en La quimera del oro, comerse las agujetas de sus zapatos, y mientras los más ricos sueltan una estentórea carcajada, a los más pobres se les hace agua la boca. Pero el INEGI no sólo informa esa. Mi fórmula de presentación es un abuso grosero, porque los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares resultan imprescindibles para medir el pulso de la evolución de nuestra economía ligada a la cuestión social. Y resulta ineludible para repensar la política económica y su impacto. De 2008 a 2010 el ingreso promedio por familia descendió 12.3 por ciento y si a ello le sumamos la caída entre el 2006 y el 2008 que fue de 1.6, tenemos que en cuatro años la pérdida promedio alcanzó el 13.9. Mala noticia sin duda, pero a la que vale la pena acercarse con más precisión. El INEGI divide los 29 millones de hogares en deciles y mientras el 10 por ciento más pobre recibe como ingreso familiar mensual un promedio de 2 mil 54 pesos, el 10 por ciento más rico alcanza en promedio 39 mil 476. (Valdría la pena aplicarle al decil de los más ricos un tratamiento similar al de todos los hogares, es decir, dividirlo en diez categorías, porque de seguro encontraríamos en él una enorme polarización). El INEGI informa que la merma en los ingresos no fue pareja y que los más altos fueron los que proporcionalmente más perdieron. Mientras los más pobres, los deciles del I al V, perdieron entre el 7.6 y 6.7 por ciento de su ingreso; los medios, los deciles del VI al VIII, lo redujeron entre 8 y 9.9 por ciento; y los más ricos, deciles IX y X, bajaron 11.5 y 17.8 por ciento, respectivamente. En una palabra, malas noticias para todos. Como en el tradicional juego de la pirinola, aparece la peor cara posible: todos pierden. Aunque es de suponer que en los hogares que tienen ingresos más precarios, cada punto porcentual menos significa un estrechamiento mayor de sus condiciones de vida. En consonancia, el gasto de los hogares en los últimos dos años medidos decreció en 3.8 por ciento en promedio. Pero mientras los más pobres dedican el 49.9 por ciento de su gasto a la compra de alimentos, bebidas y tabaco, los más ricos sólo destinan a esos rubros el 22.9 por ciento. Y en contraposición, mientras los más pobres sólo dedican a la educación y al ocio el 5.4 por ciento de sus ingresos, los más ricos le destinan el 19.5. Los datos del INEGI apuntan a dos conclusiones: una general y más que conocida y otra coyuntural. La primera es que seguimos siendo una sociedad cuyo rasgo fundamental es el de una oceánica desigualdad, aunque en estos dos últimos años los que más perdieron fueron “los de arriba” (muchas familias viven con menos de 68 pesos de ingreso diario, mientras de otras ni siquiera podemos acercamos a conocer su ingreso). La segunda es que no sólo persiste la desigualdad, sino que en los últimos años casi todos hemos perdido. Las explicaciones empezarán a multiplicarse y qué bueno que así sea: la fuerte caída de la economía mexicana de 2009, el impacto de la crisis financiera que, iniciada en Estados Unidos, se expandió a todo el mundo, causando una recesión de alcances planetarios, el incremento en el precio de los alimentos y hasta la secuela de la epidemia de A H1N1, mucho pueden explicar de la triste caía en los ingresos de los hogares mexicanos. Pero las explicaciones, lo sabemos, no consuelan, son apenas el primer escalón para eventualmente empezar a construir una razonable esperanza. Se requiere, por lo menos, una nueva reflexión sobre lo que en materia de política económica se está haciendo en el país.. (Reforma)
  • Jorge Castañeda. Caída del ingreso, muy mala noticia. El 15 de julio el INEGI publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010. A pesar de la recuperación económica innegable a partir de 2010, las cifras son desoladoras. No bastó el tiempo ni la intensidad de la recuperación para compensar la caída significativa del ingreso de los hogares entre 2008 y 2010. Como la siguiente ENIGH sólo se hará pública a mediados de 2013, en el próximo sexenio, éste, el de Calderón, será juzgado fundamentalmente por los resultados de la encuesta ahora publicada. El ingreso promedio de los hogares cayó 12.3% a 36 mil pesos trimestrales en pesos constantes (como “consuelo”, cayó más en los deciles de más ingresos -VIII, IX y X- que en los de menos -I, II y III). Esto equivale a un ingreso promedio por familia de casi 12 mil pesos al mes: inferior a los niveles de la clase media baja que ya debiéramos haber consolidado. Si recordamos que en 2008 las cifras también fueron malas -disminuyó el ingreso promedio en 8%- debemos concluir que durante los primeros 4 años del gobierno de Calderón los avances logrados entre 1996 y 2006 se detuvieron. A pesar de los innegables avances en materia de salud y de vivienda en este sexenio; el prácticamente nulo avance en educación y retroceso en materia de bienestar social generalizado, como muy probablemente en combate a la pobreza, será lo que marcará de alguna manera el legado. Si AMLO tenía algo de razón en 2006 al decir que había un poco más de 40 millones de mexicanos pobres (lo que significa que un poco menos de 70 millones no lo eran), en el 2010 es probable que la proporción se haya emparejado y que más o menos 55 millones de mexicanos vivan en la pobreza y 55 millones fuera de ella. Son números que nos deben obligar a reflexionar sobre lo sucedido. En el primer bienio de esta administración es probable que la declinación del ingreso de los hogares haya provenido del “agotamiento” del gasto público por las elecciones de 2006, que no era sostenible; pero también por el incremento, desde entonces, de los precios de los alimentos en México y en el mundo. Y en el segundo bienio este último factor, sin duda también contó, ya que los precios internacionales de muchos alimentos siguieron aumentando por la insaciable demanda india y china. Pero hay una explicación adicional. Al opinar sobre quienes sucederían a DSK en la dirección de FMI, la revista The Economist dijo, entre otras debilidades, que Carstens había subestimado la magnitud de la crisis del 2008-2009 (el catarrito), y que no había hecho suficiente para impulsar una política anticíclica. En efecto, la caída mexicana en 2009 fue de las más elevadas del mundo, más de 6% y comparable a la de países grandes como Rusia o pequeños como las repúblicas bálticas. El estímulo mexicano fue muy inferior al de casi todos los países industrializados y en casi toda América Latina. ¿Había margen para más?, no lo sé; aunque quienes sí saben ya habrán sacado sus propias conclusiones. Si Calderón por error de cálculo, prudencia, o excesivo conservadurismo y dependencia de la clase financiera mexicana optó por un miniestímulo en 2009, no podía esperar que las cifras de ingreso-gasto y pobreza para 2008-2010 fueran buenas. Y si hubiera querido que resultaran buenas tendría que haber optado por un megaestímulo, tal como lo hicieron Brasil, Chile, Francia, Estados Unidos, etcétera. No hay una relación automática y rígida entre estímulo, crecimiento del PIB e ingreso-gasto de los hogares y menor pobreza, pero sí hay una correlación. Zedillo y Fox, según la narrativa implícita de este sexenio, entregaron malas cuentas en materia de seguridad y narco. Y es un hecho que sus cifras de crecimiento económico no fueron especialmente buenas. Pero ambos sí entregaron buenas cuentas sociales. Las cuentas de Calderón en materia de seguridad y narco están todavía por sacarse. Las sociales, por desgracia, parecen haber sido resueltas. (Reforma)

Maestros

  • Héctor Aguilar Camín. ¿Maestros reprobados? Leí, con la resignación del caso tratándose de noticias educativas, que en la última prueba nacional para concursar por plazas magisteriales se habían otorgado plazas a 40 por ciento de maestros que habían podido responder sólo 30 por ciento de las 80 preguntas del examen. Es decir, se habían dado plazas a una enorme, inaceptable, cantidad de maestros que habían demostrado no saber lo necesario. Llamé a un par de expertos en educación que se mostraron escépticos de la cifra y preocupados de que pudiera ser verdad, pues uno de los logros reconocidos a esta administración educativa es que las plazas de maestros se concursan cada año mediante una prueba de conocimientos. Hasta el año 2008 sólo se hacían estos concursos en 13 de las 32 entidades federativas. Llamé a la Secretaría de Educación Pública en solicitud de información sobre el asunto y me fue proporcionada en tres archivos con antecedentes y resultados del último concurso. La situación es, según esos datos, justamente la inversa de la publicada. De las 38 mil 228 plazas asignadas para el año escolar 2010-2011, sólo 2.39 por ciento tuvo entre 31 y 47% de aciertos. El promedio general de aciertos de todos los aspirantes que ganaron una plaza fue de 63.7 por ciento. A continuación los porcentajes de aciertos y número de aspirantes por cada porcentaje: No hay mucho que celebrar en los promedios generales, pero al menos no son reprobatorios. Sobre todo, miden la calidad real de los maestros aspirantes y otorgan las plazas por orden de mérito, empezando por los que obtienen mejores resultados y terminando con los peores. De hecho concursaron 44 mil 589 aspirantes. Fueron rechazados más de seis mil. No hace falta inventarle prácticas viciosas a la educación pública nacional. Tiene suficientes. Hay que reconocer en cambio los logros que el sistema produce, entre otras cosas porque es una manera de ayudar a que se multipliquen. Concursar todas las plazas nuevas del magisterio cada año es un gran paso en el camino correcto. No hay por qué desautorizarlo inventándole malas cifras. (Milenio)

Dilemas

  • Carlos Ramírez. 2012: los dilemas de Calderón. Trampa saducea de PRI y PRD. Aunque han puesto en práctica los viejos vicios del ancien régime en materia de selección de candidatos presidenciales, el PRI y el PRD quieren que se haga la democracia en el PAN. En este contexto, el presidente Felipe Calderón enfrenta tres dilemas fundamentales: 1) Decidir entre la convicción y la responsabilidad, entre conducir el proceso por razones políticas panistas o abandonarlo como Ernesto Zedillo con la certeza de que así el PAN perdería las elecciones desde ahora. 2) Decidir si el país ganaría más democracia con un proceso panista realmente democrático o si se está construyendo un escenario ficticio con esas variables. 3) Optar por un proceso controlado pero con reglas democráticas que eviten fracturas en el partido o aplicar el típico dedazo que el PRI y el PRD convirtieron en regla política. Lo que debe tener claro el presidente Calderón es que el PRI y el PRD de ninguna manera están preocupados por la democracia interna de los partidos ni por la democracia nacional; en el PRI hay una operación política para imponer sin democracia a Enrique Peña Nieto ante el avance político del senador Manlio Fabio Beltrones como precandidato en ascenso; y en el PRD existe un choque de dedazos: el del PRD favorable a Marcelo Ebrard en contra de López Obrador y -la política priista elevada a la altura del arte- el autodedazo de López Obrador para imponerse a sí mismo como el salvador de la patria. De ahí que el PRI y el PRD hayan plantado al PAN y al presidente Calderón una verdadera trampa saducea, similar a la que una secta judaica le puso a Jesucristo para enredarlo con su doctrina de la resurrección: si una mujer ha enviudado muchas veces y tuvo en la tierra siete maridos, en la resurrección ¿cuál de ellos tendrá la propiedad de la esposa? La respuesta de Jesucristo fue brillante: “cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán esposa ni ellas marido, porque serán como los ángeles del cielo”. Las prácticas democráticas que el PRI y el PRD nunca han ejercido en su vida interna -salvo el PRI en el 2000-, ahora quieren que el PAN las aplique. Más que una vocación democrática, el asunto es de estrategia: al sacar al presidente de la República de la sucesión en su partido, el PAN llegaría al 2012 como el PRI con Zedillo: prácticamente derrotado. El país no enfrenta un escenario normal de alternancia. A lo largo de 12 años, el PRI se ha negado a reformar el Estado priista, el sistema político priista y la Constitución priista con la esperanza -ahora se entiende el argumento- de recuperar la presidencia de la misma república priista. Si el PAN hubiera impulsado la instauración de una verdadera democracia -no electoral sino como forma de vida-, el PRI nunca se hubiera acercado tanto a la restauración del PRI en Los Pinos. El PRI es el más preocupado por la intervención presidencial en el proceso de selección del candidato panista y luego en la campaña. Y lo entiende por dos razones: primero, porque en los tiempos del reinado priista la elección presidencial era el destape del candidato aún como precandidato y las votaciones eran un mero trámite, por el uso de toda la estructura de poder presidencial a favor del candidato priista; y segundo, porque en los dos sexenios panistas en Los Pinos han mantenido un aparato de poder con la suficiente fuerza y habilidad como para impulsar a algún candidato. De ahí el principal dilema del presidente Calderón: decidir si en 2012 va a ejercitar la democracia pura y el próximo año el PRI regresará a Los Pinos para restaurar el sistema político priista del pasado o si prevalecerá el pragmatismo. El dilema es de Max Weber; la ética de la responsabilidad o la ética de la convicción. El presidente Calderón tiene a su favor el hecho de que ya no existen instrumentos como para algún fraude monumental como los que puso en práctica el PRI a lo largo de su historia: en 1929 con Pascual Ortiz Rubio contra José Vasconcelos, en 1952 contra el general Miguel Henríquez Guzmán para favorecer a Adolfo Ruiz Cortines, en 1940 contra Juan Andrew Almazán para imponer a Manuel Ávila Camacho y en 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas para favorecer a Carlos Salinas de Gortari, entre cientos de fraudes estatales, municipales y legislativos. La designación del candidato panista será histórica porque dependerá de que el PAN logre otro sexenio en la Presidencia o tenga que regresarle la Presidencia de la República al PRI. Y ya no se trata de meter las manos en el proceso electoral, sino de ejercer el liderazgo presidencial en su partido, como lo han hecho todos los priistas y perredistas: Cárdenas impuso a López Obrador y éste designó por dedazo a Marcelo Ebrard; y recientemente el operador de la nominación de Eruviel Ávila como candidato priista a gobernador fue el gobernador saliente y precandidato priista Enrique Peña Nieto. En 2005 Vicente Fox quiso poner de candidato a Santiago Creel, pero Calderón ganó la elección interna; aun así, no hubo fractura en el partido; hoy el PAN enfrenta precandidatos internos y externos al círculo calderonista. La clave de la solución estará en evitar la ruptura partidista. Y el dilema también lo deben asumir los precandidatos: ganar la Presidencia o entregarle las llaves de Los Pinos al PRI. El manejo abierto del proceso de elección de candidato panista a la Presidencia es el primer paso que obliga al PRI y al PRD a ser más transparentes. El dilema más importante de Calderón está en decidir entre un candidato que gane las elecciones o un candidato que sea impuesto por su fuerza política y partidista. El PAN puede repuntar en las encuestas con una buena selección o quedar estancado en las preferencias con una decisión equivocada. (Financiero)

Holgazanes / Moreira

  •  Ricardo Alemán. Holgazanes con fuero. Para nadie es novedad que el “trabajo” de diputado es uno de los más desprestigiados de la burocracia de todo el país. Según una mayoría de ciudadanos, el diputado —en tanto “representante popular”— es calificado en el rango más bajo de de la escala de confianza, credibilidad, eficiencia y aceptación. En no pocas encuestas, el diputado —federal y/o local— aparece debajo de la aceptación social de, por ejemplo, un policía judicial. De ese tamaño es el descrédito que arrastran unos dizque representantes populares que —en los hechos— representan sólo sus propios intereses y los de quienes los promovieron al cargo, sea el jefe del partido al que pertenecen, sea el gobernador al que deben todo. Sin embargo —y a pesar de que son poco apreciados por la sociedad en general—, las y los diputados juegan un papel fundamental en la compleja maquinaria del Estado mexicano. Entre muchas otras, tienen atribuciones formidables, como la elaboración y aprobación de leyes; elegir a integrantes de órganos autónomos, como el IFE; llamar a comparecer —generalmente a insultar y ofender— a miembros del gabinete presidencial, y la extraordinaria facultad de mover y aprobar el Presupuesto anual del Estado mexicano. Pero no es todo. Además, los diputados pueden convertirse en candidatos a alcaldes de grandes capitales y/o gobernadores de su respectiva entidad, como el caso de César Duarte, que presidió la Cámara de Diputados entre 2008 y 2009, para luego convertirse en candidato y después en gobernador de Chihuahua, en donde su papel ha sido más que vergonzoso. O el no menos penoso caso del diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, actual presidente de la Cámara, y que ya se ve como candidato del PRI al gobierno de Yucatán. Lo curioso del caso es que, a pesar de la elevada responsabilidad de representar a los ciudadanos y de velar por sus intereses en el Congreso —por eso se les conoce como representantes populares—, la gran mayoría de diputados federales —de todos los partidos— no son más que vulgares vividores de la política: “levantadedos” y “calientacurules”, a los que poco o nada importa la sociedad a la que dicen representar. Y lo peor del caso es que han convertido sus cargos en mero instrumento personal y de grupo. Y viene a cuento el tema porque es vergonzoso, para el Estado todo, que los titulares de la Sedena y la Marina casi deban suplicar para que los señores diputados aprueben la Ley de Seguridad Nacional, que les permita a soldados y marinos desempeñar con un respaldo jurídico la labor que realizan para combatir al crimen y al narcotráfico. Es vergonzoso que por intereses mediocres y mezquinos, los diputados no hayan elegido a tres consejeros del IFE, lo que coloca a los diputados y al árbitro electoral en falta constitucional. Es vergonzoso que los señores diputados hayan congelado reformas fundamentales para el desarrollo del país, como la laboral, la fiscal y la  político-electoral, que en la elección federal de 2012 le daría a los ciudadanos instrumentos fundamentales como la reelección, candidaturas independientes, la revocación de mandato, iniciativa ciudadana y muchas otras facultades de beneficio directo a los ciudadanos. Es vergonzoso que los diputados trabajen menos de un tercio del año… Es vergonzoso que Javier Sicilia deba suplicar para ser escuchado por los señores legisladores; esos que insultan, ofenden y acusan a todas las instituciones del Estado, pero son incapaces de rendir cuentas acerca de sus abultados salarios, la grosera burocracia que gasta y gasta y no transparenta nada, y sobre su poca eficacia. ¿Por qué la Cámara de Diputados es un frigorífico de iniciativas y leyes? Sí, porque muchos de los legisladores son vividores de la política, verdaderos holgazanes con fuero. Y va una perla para los que tengan dudas. El líder de los diputados, el priista Jorge Carlos Ramírez Marín, gusta de ser entrevistado en medios fundamentales, como Playboy, en donde revela joyas como ésta. Playboy: “Dígame, ¿por qué colecciona casas de muñecas?” Ramírez Marín: “Bueno, quizá porque no tuve demasiados juguetes cuando era niño. O a lo mejor es mi parte femenina. Me gustan, sobre todo las artesanales, las antiguas. Me parece curioso que alguien se haya tomado tantos cuidados y tantas molestias para que pudieran disfrutar meter muebles y personitas. Me parece fantástico. Casas de muñecas y soldaditos de plomo; esas son las cosas que colecciono”. ¿Qué tal? ¿Será que cada quien tiene al diputado que se merece? (Excélsior)
  • Templo Mayor. Ya Salió el peine de por qué la dirigencia nacional priista quiere meter mano en las negociaciones del Presupuesto 2012. No es, como dicen por ahí, que no le tengan confianza a Francisco Rojas. Más bien lo que le preocupa a Humberto Moreira es un asunto de amor fraternal. De acuerdo con lo que comentan los propios priistas, su líder nacional tiene mucho interés en supervisar cada coma del paquete económico, en especial lo relativo a la Ley de Coordinación Fiscal. En el fondo, cuentan, lo que le preocupa es el barril sin fondo que dejó en Coahuila: deudas, deudas y más deudas. Unas formales y otras bien escondidas. De ahí que su interés está en tener control de todo lo que se discuta sobre ese asunto pues, al final, un Moreira podría salir perjudicado: Humberto o Rubén. ¿Y para qué son los hermanos si no para cuidarse? Ya ven cómo, efectivamente, es un asunto de amor fraternal. Malpensados. (Reforma)

Lozano / 2 Menos

  • Ciro Gómez Leyva. Lozano y el disco rayado. Perdón por sonar a disco rayado, pero si se quiere ganar en 2012, el primer compromiso tiene que ser con la realidad. Porque el 2012 no da va a dar para fantasías ni supersticiones. Javier Lozano trajo de regreso el sentido común al PAN. Era un absurdo que a estas alturas de la competencia tuvieran los reflectores en siete caras. Su declinación tendría que venir acompañada, ya, por la del secretario Heriberto Félix. Y, a la brevedad, por uno de dos: el secretario Alonso Lujambio o el secretario Ernesto Cordero. Del gabinete no debe quedar más que uno. No estamos en los años de Echeverría o Salinas. Seguirían cuatro. Demasiados. Sería el momento de hablar con el gobernador Emilio González para mostrarle encuestas y proyecciones. La superstición de que como alguna vez le ganó en las urnas al PRI los vencerá de nuevo, no le servirá contra los contrincantes del 2012. Los reflectores apuntarían entonces a tres. Demasiados: los punteros en las encuestas, Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota, y el precandidato del gabinete. El PRI tiene dos que, en realidad, es uno.El PRD a uno. Y Andrés Manuel López Obrador, a él mismo. Al PAN le urge que los panistas y la sociedad comiencen a hablar de “nuestro candidato” y se convenzan que pueden pelear. Es el primer paso. Lo reflectores que siguen a Peña Nieto y Ebrard seguirían a uno, dos azules. Y aquí no importan las nuevas reglas. Vicente Fox lo dijo con maestría en el verano de 1997. Lo primero era romperle la inercia a quienes se sentían en caballo de hacienda rumbo a Los Pinos. Así es que perdón por sonar a disco rayado: el 2012 no será de sorpresas, sino de sorprendidos. (Milenio)
  • José Cárdenas. Lujambio y Lozano, dos menos. El secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, tiene problemas con el examen. La Estela de Luz lo tiene fundido. Refundido. Y al secretario del Trabajo, Javier Lozano, lo cortaron por “lo sano”. Entonces, de los siete enanos panistas quedan cinco. De los cinco, tres. Y de los tres, uno. Pero vamos por partes. Primero, Lujambio: Sin inaugurarse todavía ni proyectar al firmamento un solo y pinchurriento fotón, el monumento del Bicentenario apesta de manera escandalosa. Huele a caño. La obra que debería ser “símbolo de orgullo y unidad para los mexicanos de hoy y del futuro”, como lo definió el Presidente de la República, es una vergüenza. También se ha convertido en examen de reflejos políticos para el secretario de Educación Pública. La Auditoría Superior de la Federación revisará las cuentas que han elevado el costo de la Estela de Luz a 893 millones de pesos. Se adentrará en los tortuosos callejones del proyecto ejecutivo, la adjudicación de contratos y subcontratos, calidad de materiales, tiempos de entrega y otros pormenores.  Saldrán sapos y culebras. Además de engullir más tiempo y dinero, el agujerote del monumento amenaza con tragarse a Lujambio. El diputado del Partido Verde Pablo Escudero, cabeza de la comisión legislativa de la Función Pública revela más secretos de esta historia. Por ejemplo, que el coordinador del proyecto, Juan Alberto Bravo Hernández, estaba impedido para dirigir la obra. Que la constructora Gutsa está inhabilitada para recibir contratos de obra pública hasta 2015. ¿Qué está aprendiendo Lujambio de todo este drama? Candor, malicia, doblez y mente retorcida son algunos atributos de quienes, como políticos profesionales, conocen luces y sombras del alma humana. Algunos se pasan de maliciosos y saben que dentro de un inocente pan de dulce pueden caber 100 gramos de sal. Alonso Lujambio parece ignorarlo. ¿Estará mal informado? Segundo, Lozano: El secretario del Trabajo mató la nota de Lujambio. El anuncio de su declinación por la candidatura panista a la Presidencia no fue sorpresa, más bien un petardo. Sus suspiros terminaron en sollozos. Ya lo sabía, ya lo sabía. ¿Para qué tanta payasada si en lo que estamos es un funeral? El corazón del gallo azul resultó de pollo. Late a las órdenes de un solo jefe. Se lo digo de una vez para que no nos tomen el pelo. Tiene razón “el espinoso” Manuel Espino. Lo mejor del PAN se parece a lo peor del PRI. Dedazo, compadrazgo, prepotencia, soberbia y subordinación. Hablar de unidad panista es una gran mentira, cuando todos sabemos que dentro del blanquiazul se regalan puñaladas. ****MONJE LOCO: “Candidotes” del PAN sólo hay tres: Creel, Josefina y Cordero. Queridos Alonso, Heriberto, Emilio y Javier, no saben cómo los voy a extrañar. (Excélsior)

Candidatos

  • Joaquín López-Dóriga. Y no tienen candidatos. La pugna por la Presidencia de la República y el proceso electoral en el Estado de México parecen haber dejado exhaustos a los actores políticos, incapaces de apreciar la importancia que tiene el Gobierno del Distrito Federal en las próximas elecciones. Desde que en 1997 se elige al gobernante de la Ciudad de México, ésta ha sido gobernada por el PRD. Ni el PRI ni el PAN han sido capaces de presentar candidatos competitivos, y menos ganadores. En el caso del priismo, éste nunca ha sabido competir en el Distrito Federal. En aquel primer proceso de 1997 perdió todo: gobierno, diputados locales y federales y el senador que estaba en juego. Ya en 2000 perdió más: a la jefatura de Gobierno y todos los diputados locales, federales y los cuatro senadores, se sumaron las l6 delegaciones. Esto se repetiría en cada elección: 2003, 2006, 2009. En estos 14 años, el PRI sólo ha ganado un distrito electoral y una delegación. Todo lo demás ha sido para el PRD, mayoritariamente, y para el PAN sólo en Benito Juárez y Miguel Hidalgo. En el correr de estos casi 15 años, el perredismo ha construido estructuras asistencialistas que le garantizan una mayoría electoral, reforzada por la pobreza de los cuadros capitalinos del PRI y del PAN. Hoy, a 500 días de esas elecciones, sólo la división de la izquierda podría terminar con su predominio electoral y de gobierno en el Distrito Federal. Pero esto no parecen verlo el PRI ni el PAN, por su carencia de candidatos de peso, y en el PRD, por la división interna que abarca diferencias partidistas y de liderazgos con el Morena capitalino. Ni porque del Gobierno del Distrito Federal han salido sus últimos candidatos presidenciales. Y los votos necesarios para controlar la Asamblea y tener presencia tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores. ¡Cuánta miopía! ******Retales. 1. RELEVO. En estos días el presidente Calderón anunciará el nombre del nuevo director del ISSSTE, en sustitución de Jesús Villalobos. Será su tercer titular. Su misión será preparar una entrega ordenada después del cochinero que se destapó a raíz de las acusaciones de Elba Esther Gordillo contra la gestión de Miguel Ángel Yunes y las revelaciones de éste; 2. GALLO. El Gallo Azul, Javier Lozano, anunció en la sede del PAN que se baja de la contienda por su candidatura presidencial. Y no lo dijo, pero se suma a la de Ernesto Cordero, ya lo había dicho; y 3. CUENTA. Ayer quedaban 500 días al gobierno del presidente Calderón. Hoy estamos a 344 días de la elección del 1 de julio de 2012 y a 70 días de iniciar el año electoral, y siguen faltando tres consejeros al IFE, que debían haber sido designados por la Cámara de Diputados en noviembre del año pasado, hace ocho meses, mandato constitucional que han ignorado. (Milenio)

Miedo / PRI

  • Carlos Loret.  El miedo a López Obrador. No lo van a decir en público. A lo mejor hasta lo niegan para no “darle más importancia”  al precandidato presidencial perredista Andrés Manuel López Obrador. Pero lo aceptan en privado y sus acciones terminan por confirmarlo. El gobernador y también precandidato a “la silla grande”, el priísta Enrique Peña Nieto, y los suyos, le tienen miedo al tabasqueño. En sus análisis dan por descontado que para el 2012 será López Obrado, y no Marcelo Ebrard, el candidato de una alanza PRD-PT-Convergencia. Y, con esa base, no quieren regalar al tabasqueño banderas políticas que pueda utilizar para subir en las encuestas dé preferencias electorales y disminuir su abultado índice de opiniones negativas en esos mismos sondeos. Esa fue la razón del incongruente e inexplicable movimiento priísta con respecto a la reforma laboral en el Congreso hace unas semanas: el PRI presentó una iniciativa de ley, la firmó, la promovió, la presumió, el PAN la respaldó, el PAN la firmó también, y cuando de esta manera Juntaron los votos para llevarla al pleno y aprobarla… el PRI dice que tiene que hacer foros para consultar con la sociedad ¡la propuesta de ellos mismos que ya estaba presentada como iniciativa de ley! Fue una salida, si bien ridiculizada por la opinión “publicada” del país, útil para el partido tricolor en una sola cosa: no fue tema en la elección para gobernador en el Estado de México. Que la reforma laboral no fuera aprobada antes de esos comicios evitó que se desatara una polémica nacional sobre si las nuevas reglas del empleo en realidad van contra los trabajadores y minan sus derechos históricamente conquistados. En ese posible debate, para el grupo de Peña Nieto fue previsible que López Obrador abrazaría la causa antirreforma laboral, corretearía al PRI y su candidato Eruviel Ávila por toda la campaña mexiquense con esa bandera y trataría de sacarle provecho político-electoral. La orden de Peña fue: no a la reforma laboral para no arriesgar a Eruviel. Terminada la elección —amplio margen de victoria para el próximo gobernador mexiquense Eruviel Ávila—, el PRI comenzó a dar señales de que sería un buen momento para aprobar las reformas política y laboral, y por ahí colar algo de impuestos. Duraron poco. Con el mismo argumento —no darle una bandera gratuita a López Obrador- Ios priistas encabezados por el mandatario del Estado de México no aprobarán la reforma laboral. No quieren arriesgar su posición de puntero en las encuestas para el 2012. Así se explica que ni el pollo ni el caldo de nopales que compartieron ayer en Los Pinos el presidente Felipe Calderón y el líder nacional del Partido Revolucionario Institucional, Humberto Moreira, hayan servido para lograr un acuerdo que resulte en la convocatoria a un periodo extraordinario de sesiones. SACIAMORBOS ¿Que maestro tendría el peso político y los apoyos como para tumbar a la maestra Elba Esther Gordillo, quizá tras el 2012? Dicen que para que la cuña apriete… (Universal)
  • Carlos Marín. Opta el PRI por ¡los noroñazos! Embriagados de triunfalismo como están, pero con evidente insolencia, los priistas comienzan a perder el piso y a comportarse como si ya hubieran recuperado la Presidencia. Al tiempo que su gallo Enrique Peña Nieto celebraba otro cumpleaños con uno de los más aviesos grupos de extorsión que medran de los erarios federal, municipales y estatales, Antorcha Campesina, y de que Humberto Moreira, su dirigente nacional, comía, se supone civilizadamente, con Felipe Calderón en Los Pinos, sus más de mil integrantes del Consejo Político del PRI empezaron a estudiar ayer el Plan Nacional Electoral 2011-2012 elaborado por su Secretaría de Acción Electoral… ¡en realidad un descarado y ruin fusil del calumniador noroñazo! En la página 20 del sesudo plan (plagado de faltas ortográficas) se sugiere tomar en cuenta que el Presidente “se ha convertido en operador político de su partido, olvidando su condición de Jefe de Gobierno y Jefe de Estado y está poseído por un inocultable Delirium Tremens…” Los priistas, pues, no abrevan en Duverger o en Sartori. Les basta con Fernández Noroña. (Milenio)

Proceso / Presidencial

  • Diódoro Carrasco. El proceso electoral. Estamos a menos de mes y medio para que concluya el receso del Poder Legislativo, tiempo en el que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión ha sido escenario del debate legislativo. Pasadas las elecciones del Estado de México y de otras entidades federativas, no deberían existir obstáculos para que se convoque a un periodo extraordinario de sesiones en el que se elija a los tres consejeros faltantes del IFE y se discutan y voten reformas sustantivas en materia de seguridad nacional, laboral y leyes secundarias en materia electoral, antes que dé inicio el proceso electoral del año 2012. Se logre o no materializar el periodo extraordinario, lo cierto es que septiembre será un mes políticamente muy movido, por el Informe presidencial y la glosa correspondiente, pero en esta ocasión también por las solicitudes de licencia, las renuncias políticas en diversos niveles y las conclusiones de mandatos gubernamentales (Edomex) y legislativos (presidencia del Senado), así como los inevitables ajustes en el gabinete presidencial. Los casos más relevantes de los que piden licencia, renuncian o concluyen mandato son públicos: Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y Alonso Lujambio, sin excluir al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard. El 7 de octubre inicia formalmente el proceso electoral del año 2012, y para esas fechas la lista de aspirantes —panistas sobre todo— se habrá visto seguramente reducida. Estarán ya avanzadas las plataformas electorales de los distintos partidos, así como en proceso de elaboración, o concluidos, si requieren de reformas estatutarias, los respectivos procedimientos internos de elección de sus candidatos a los diversos puestos. Por procedimiento interno se entiende el conjunto de actividades de los partidos que no tiene que ver directamente con la etapa de las campañas, sino con las formas y métodos con los que van a seleccionar a sus candidatos, lo que incluye las precampañas. Son parte del proceso interno, por ejemplo, la revisión y validación de los padrones internos, el método para decidir el candidato presidencial, la fecha para la expedición de la convocatoria respectiva, los plazos de cada fase del proceso interno (debates, consultas, registro de aspirantes, requisitos que éstos deben cumplir; dictamen sobre el registro, resolución de controversias internas, órganos responsables de la conducción del proceso, etcétera). Para ese momento, cada partido habrá revisado con lupa y convenido —con los que finalmente resulten participantes— los términos de la competición interna, de acuerdo con lo que al respecto determina el Cofipe. Noviembre será el mes de las convocatorias partidistas, la presentación de equipos de precampaña, registros. Una cosa es clara: las precampañas sólo podrán arrancar a partir de la tercera semana de diciembre, cualquier otra posición al respecto abre el flanco de los “actos anticipados” y la previsible sanción por el IFE, que puede llegar hasta la anulación de la candidatura. Un foco rojo adicional se refiere al eventual exceso en los gastos de precampaña. Lo que sigue es la elección de la candidata o candidato, que en la mayoría de los casos se llevará a cabo a fines de febrero del año entrante, en una sola jornada, siendo el plazo límite para elegirlo (a) el 18 de ese mismo mes. El partido que decida tener un “candidato de unidad”, no podrá realizar precampaña, por lo que perdería la oportunidad de placearse y usar la radio y la televisión vía tiempos oficiales (IFE). En abril inicia la campaña presidencial propiamente dicha, la que durará 90 días, hasta la realización de la jornada electoral el primer domingo de julio de 2012. Por lo pronto, los partidos inician sus procesos internos, que implican no sólo reglas y procedimientos, sino también la elección de un gran número de candidatos a los centenares de puestos de elección que estarán en disputa el 1 de julio del año entrante, pues se renuevan el Senado, la Cámara de Diputados y son concurrentes a la elección federal la renovación de media docena de ejecutivos locales, más varias legislaturas y ayuntamientos. Así, lo que tenemos por delante son meses de intensa actividad política y electoral, de confrontaciones y alianzas, donde los que ahora están en la cumbre apuestan a mantenerse en ella, mientras que quienes empiezan desde abajo buscan realizar el “milagro” que Felipe Calderón logró en la campaña de 2006. Pronto lo sabremos. (Milenio)
  • Juan José Rodríguez Prats. La necesidad de esclarecer ideas. Ya estamos inmersos en la campaña presidencial rumbo a 2012 aun cuando la Constitución y el Cofipe señalan algunas prohibiciones que riñen con la dinámica propia de la política y con los derechos fundamentales del ciudadano. Pronto empezaremos a recibir una lluvia de propuestas sobre lo que pomposamente se denomina “proyecto nacional” o “pacto social” y que en realidad son plataformas electorales. Una tendencia recurrente es creer que, al modificar las leyes, se transformará la realidad. Se promulga una ley antisecuestros, como si con este solo ordenamiento se inhibiera ese tipo de delitos, o la ley anticorrupción, con la cual se presume que se disminuirá este mal tan enraizado en nuestra sociedad. Las leyes son herramientas y, por desgracia, en muchos casos, se quedan únicamente en intenciones. Por eso desde hace muchos años se habla de un México real y uno legal, distantes uno del otro. Las leyes no hacen mejores a los hombres, tan sólo intentan evitar que seamos peores. El derecho es mínimo ético que permite una convivencia aceptable. En derecho hay muchas clasificaciones, una de ellas lo divide en consuetudinario y deliberado. El primero evoluciona conforme a las costumbres y se asimila paulatinamente a la cultura de los pueblos; derecho y realidad se modifican recíprocamente y la brecha entre norma y actitudes y conductas siempre es reducida. El segundo corresponde a los órganos del poder y es fruto del talento, la responsabilidad y la pericia de quienes elaboran las iniciativas. De éste pueden surgir grandes reformas que transformen para bien a un pueblo, pero también puede incurrir en excesos y caer en normas que no sean observadas o que, por torpeza, limitaciones o atrofia de estos órganos ni siquiera camine el derecho al ritmo de las necesidades sociales. Ese es el caso mexicano: el derecho se convierte en obstáculo. Vale la pena, antes de entrar a lo que esperamos sea un debate de altura, que definamos qué son: • Los principios (fuentes de la acción, inicio y finalidad que no permiten negociación). • La Constitución (documento fundamental). • Los planes (proyectos hacia el futuro, ajustados a las contingencias). • Las políticas públicas (tareas específicas de cada dependencia). • Las normas jurídicas (señalan derechos y deberes, están revestidas de la obligatoriedad del Estado, especifican con claridad a qué autoridad corresponde el deber). • Las reglas (van al detalle de la forma en que debe organizarse el Estado para cumplir sus fines). • El acto administrativo (ámbito de la administración pública). Habría que agregar otros más, pero aludamos a nuestra Constitución, punta de la pirámide de nuestro sistema jurídico. Desafortunadamente, es un texto abigarrado, modificado incluso por capricho. En lugar de ser un documento orientador, resulta una maraña impenetrable. Incurre a tal grado en detalles que resulta inaccesible para el ciudadano común. Me remito a un solo ejemplo. La Conago viola el artículo 117 fracción I, que señala que los estados no pueden, en ningún caso, “celebrar alianza, tratado o coalición con otro Estado ni con las potencias extranjeras”. Solamente es parte de la política-espectáculo, implica gastos y no ha obtenido ningún resultado tangible, además de representar un rompimiento claro del pacto federal, un poder inventado y metaconstitucional. Si no partimos de que nuestra Constitución es el documento fundamental de nuestra vida pública y jurídica, estaremos impidiendo que en otros menesteres arribemos a acuerdos. Padecemos una enorme confusión que va desde las palabras. Para entendernos es menester un ejercicio de depuración y de saneamiento de nuestro lenguaje. Y, aunque parezca elemental, tenemos que partir de definiciones precisas. La contaminación ideológica, el contagio demagógico, el interés mezquino y la desconfianza ciudadana han roto la comunicación. Urge recuperarla. (Excélsior)
Anuncios

Acerca de Imagen Política

Somos un grupo de profesionales de la comunicación, que hemos conjuntado nuestra capacidad y experiencia en las áreas del periodismo escrito, radiofónico y de análisis político, que nos permite ser la firma más exitosa de: consultores políticos, de comunicación, estrategias de mercadotecnia y cabildeo.
Esta entrada fue publicada en Síntesis Política y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s