ENTRE VISIONARIOS Y VISIONUDOS

ENTRE VISIONARIOS Y VISIONUDOS

Por: Luis Ángel Sánchez R.

 El día del presidente.

 El recuerdo del régimen priísta genera cada vez más nostalgia en estos tiempos en que el panismo dirige los destinos de la nación, incluso en las facetas aquellas que fueron consideradas en su momento como anacrónicas y hasta bizarras, y más ahora con esto del quinto informe de la administración calderonista que obliga a recrear, por lo menos en la mente, las ceremonias con toque ritualístico que se acostumbraban cuando el “ciudadano presidente de la República” rendía ante el Congreso de la Unión el respectivo informe de gobierno.

Cierto e indudable es que aquellos festines al ego del presidente y el sistema que representaba dicha figura, figuraban entre la lista de excesos del sistema de gobierno tricolor y no solo por lo suntuoso, que nunca fue ni es ni será cosa menor,  sino por la distancia que fueron construyendo este tipo de excesos con el pueblo y sus necesidades que en términos más que generales, genéricos, podrían resumirse en esa tan necesaria cercanía real y amistosa con quienes integran la clase popular y aunque bien se nombró a aquella emblemática práctica “el día del presidente”, en los días de los mexicanos de hoy ya no existe ni eso, ni el día del presidente ni mucho menos el día del ciudadano, considerando por supuesto, que la rendición de cuentas en cualquier nivel de gobierno, a lo menos en uno democrático como el nuestro, el ciudadano es el objeto principal precisamente de esa rendición de cuentas, ya que al final del día es la ciudadanía la causa y el fin, el sustento mismo, de la democracia ya como concepto ya en la práctica real y cotidiana; y en estos tiempos en que la trepidante violencia y en general la carencia de condiciones dignas de vida para las mayorías populares de nuestro país están tan presentes que inciden en buscar cada vez con más ahínco el ausentismo a la realidad, justo es de exigir que las autoridades y en particular el presidente de la República, quien inició todo este des…concierto que hoy vivimos, diera la cara y aun cuando fueran dulces y de nervio vivo sus palabras arquetipadas, se dignara a compartir el espacio físico con el pueblo o a lo menos con los diputados que le representan en materia política y de gobierno.

De hecho y para no dejar pasar la oportunidad de mantener en registro constante el anécdota, es de recordar y considerar que aquél término de la “dictadura perfecta”, acuñado por el ahora premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, no fue esencialmente despectivo o peyorativo hacia la forma de gobierno priísta sino muy por el contrario, cargado de cierta admiración puesto que nuestro país significó en aquél entonces todo un referente de poder y progreso para el resto de Latinoamérica, paradógicamente como fue en los tiempos de los aztecas y como seguramente algún día lo volverá a ser; y ello resulta más útil aún para la practicidad de nuestros días si se considera veraz aquél dicho muy de políticos que reza “lo que no se paga con dinero, es con cariño como se paga”, puesto que aún cuando indudablemente ninguna muestra de cariño de algún personaje puede resarcir ni las pérdidas humanas que ha sufrido la sociedad y el estado mexicano  ni la angustia que todos vivimos actualmente por esta bizarra y alocada guerra contra el crimen organizado que inició el presidente Calderón sin más planeación que el uso de la fuerza bruta ni mayor perspectiva que la bruta, es decir, la que carece de perspectiva, por lo menos y como un acto moral o de simple justicia era de esperarse y es de exigirse que el titular del ejecutivo federal se exponga a la crítica y aún, quizá, al debate con la representación popular que significa el Congreso Legislativo federal que, es de reconocer, ya en lo que toca a los posicionamientos y pronunciamientos de las respectivas bancadas, si generó confrontaciones reales con la realidad, puesto que una legisladora de cuyo nombre prefiero no acordarme en este momento, aceptó públicamente que la muy grave situación que vive la sociedad mexicana no es solo culpa del presidente sino también responsabilidad en general del estado mexicano y, lo que queda para la reflexión íntima de cada individuo, de la sociedad misma de esta hermosa y estoica nación.

Anuncios

Acerca de Imagen Política

Somos un grupo de profesionales de la comunicación, que hemos conjuntado nuestra capacidad y experiencia en las áreas del periodismo escrito, radiofónico y de análisis político, que nos permite ser la firma más exitosa de: consultores políticos, de comunicación, estrategias de mercadotecnia y cabildeo.
Esta entrada fue publicada en Columnas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s